La presidenta Cristina Fernández de Kirchner firmó la promulgación de la ley de recuperación de YPF. Durante el discurso mencionó una nota que el premio Nobel de Economía Paul Krugman publicó en el New York Times.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó al promulgar la ley que estatiza el 51% de las acciones de YPF que la petrolera “será profesional, pero eso no quiere decir que no tenga dirección política”, a la vez que anunció que nombrará a cargo de la gerencia general a Miguel Gallucio.

La idea es esencialmente una YPF absolutamente moderna, competitiva, con gente profesional y con dirección política, con la meta de tener autoabastecimiento y superávit hidrocarburífero que sostenga el crecimiento de la actividad y el empleo”, enfatizó la Presidenta.

En cadena nacional y desde el Salón de las Mujeres de la Casa Rosada, Cristina dijo que el de hoy era “un día muy especial” que no había pensado “vivir como Presidenta”, y que la “historia fue muy generosa” al permitirle enviar el proyecto y firmar también la promulgación de la ley “por amplísima mayoría”.

“Quiero agradecer a los partidos de la oposición que acompañaron este proyecto en su esencia particular, que es la de recuperar un instrumento básico. Más allá de los matices por primera vez tenemos votada una ley (con una mayoría) como no se había obtenido desde 2003 a la fecha”, agregó.

En ese marco y tras promulgar el proyecto sancionado anoche por la Cámara de Diputados, la Presidenta informó que designaba a Miguel Gallucio como “gerente general” al frente de YPF, y relató que la sugerencia por su nombramiento se la acercó el gobernador entrerriano, Sergio Urribarri.

Su cargo estará firme hasta la asamblea de accionistas de la compañía, que tendrá lugar el 4 de junio próximo, “todo de acuerdo a lo que establece la ley sancionada ayer y al propio estatuto de la sociedad anónima (YPF)”.

“YPF será profesional pero eso no quiere decir que no tenga dirección política. Cuando las empresas se desprendieron de los países fue cuando esos países implosionaron. No hay que confundir política partidaria con política de un país con sus recursos naturales”, aseveró.

Cristina recordó que el petróleo “es un insumo básico que genera competitividad y atraviesa todos los sectores sociales y económicos” y, en perspectiva, pidió pensar “por qué YPF se vio bien que fuera privatizada” en su momento, por lo que llamó a “ser muy eficientes y demostrar que el Estado puede administrar bien”.

“YPF se fundía pero las contratistas de YPF se convertían en prósperas empresas, esto no puede volver a suceder. Necesitamos un horizonte de certezas y de previsión, que vengan compañías de todo el mundo, que sepan que lo que hace a insumos van a tener que asociarse con empresarios argentinos, y nuestros empresarios tendrán que saber que van a ajustar sus costos, porque no vamos a pagar precios ridículos por el solo hecho que sea industria nacional. Necesitamos eficiencia y cálculo de costos”, subrayó.

En ese sentido, pidió a los empresarios que “produzcan en Argentina” porque tienen ventajas “muy importantes y porque además la han juntado en pala en los último nueve años”, y que la “rentabilidad tiene que estar acorde a la sustentabilidad de la economía”, porque cuando no lo está “termina implosionando el mundo”.

Además, Cristina se refirió a los trabajadores, recordando al movimiento piquetero que nació hace 20 año con el desmantelamiento de YPF, y llamó a comprender que “cubriéndose la cara y prender fuego algo era de patrullas perdidas y no de argentinos que le ponen el hombro al país”.

“A los trabajadores del petróleo, que tienen la inmensa suerte de ser bien remunerados y de estar en blanco, que pongan un gran esfuerzo, porque no podemos perder un solo segundo de extracción de petróleo. Es absolutamente injusto apara el resto de argentinos y para millones que todavía no tienen trabajo. (La palabra) sindicato no viene de secta, viene de solidaridad”, remarcó.

Al concluir, la Presidenta llamó “a la unidad, a la sensatez y a la memoria de nuestros fracasos y desencuentros”, y consideró que, a pesar de que “los argentinos no somos fáciles, somos gente difícil”, con “inteligencia somos capaces dar vuelta la historia”.