Las autoridades cubanas dan los toques finales a la organización de la XIII Cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).

Desde este sábado comienzan a llegar jefes de Estado a La Habana, donde se espera a mandatarios de los nueve países que ahora integran a ese bloque, fundado hace diez años por Cuba y Venezuela.

Este sábado quedó abierto el Centro de Prensa, en el Memorial José Martí, y a unos metros del Palacio de la Revolución, sede del gobierno cubano y de la Cumbre del ALBA.

En ese mismo sitio, hace una semana, también sesionó la V Cumbre entre Cuba y la Comunidad del Caribe (Caricom).

Hace 10 años, el 14 de diciembre de 2004, el entonces presidente venezolano Hugo Chávez, y su par cubano Fidel Castro, firmaron en La Habana el acta constitutiva del ALBA, un bloque que busca la integración regional.

La nueva entidad nació bajo el principio de la solidaridad más amplia entre los pueblos de América Latina y el Caribe, "que se sustenta con el pensamiento de Bolívar, Martí, Sucre, O'Higgins, San Martín, Hidalgo, Petión, Morazán, Sandino, y tantos otros próceres, sin nacionalismos egoístas que nieguen el objetivo de construir una Patria Grande en la América Latina".

El Tratado Integral de Cooperación entre Cuba y Venezuela, que había sido suscrito en octubre de 2000 en Caracas y puesto en vigor desde ese momento, fue la experiencia inicial de lo que vendrá después, una nueva relación económica con énfasis en lo social, pero con un marcado sesgo ideológico.

Al proyecto de Cuba y Venezuela se unieron de manera paulatina Bolivia, Nicaragua, Dominica, Ecuador, San Vicente y las Granadinas, Antigua y Barbuda y Santa Lucía, naciones que suman una población de 74 millones en una superficie de tres millones de kilómetros cuadrados, según el informe de gestión de la entidad que abarca la década desde su creación.

El ALBA exhibe importantes logros desde el punto de vista social como la reducción de la mortalidad infantil en el área en 5,1% desde el 2004, y el Programa de Alfabetización y Post Alfabetización que ha beneficiado a más de tres millones y medio de personas en el área, logrando declarar libres de analfabetismo a los países miembros.

En los últimos años el grupo se ha dedicado a profundizar en el tema económico y en ese sentido, el documento destaca que el Producto Interno Bruto (PIB) conjunto ha aumentado de US$248,3 miles de millones a US$330,7 miles de millones entre los años 2005 y 2012.

El espacio geográfico comprendido por los Estados miembros posee el 71,6% de las reservas probadas de gas de toda América Latina y el Caribe, lo cual equivale a unos 7.000 millones de toneladas métricas.

El bloque destaca además como uno de los lugares del mundo con mayores producciones mineras de aluminio primario y hierro, plomo mina, zinc mina, plata, litio, estaño mina y refinado y de níquel.

En el 2008 se fundó el Banco del ALBA, con el objetivo de consolidar la plena soberanía e independencia financiera y económica de los países miembros, y es ahora una entidad que se caracteriza por respaldar económicamente proyectos con el énfasis en el desarrollo social, sin exclusión de ningún tipo.

Durante el propio año también quedó instituido el Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos (SUCRE), como un primer paso hacia la consecución de la moneda común.

Ahora el ALBA avanza hacia la creación, junto a PetroCaribe y el Mercado Común del Sur (Mercosur), de una Zona Económica Complementaria, con el objetivo de dinamizar sus relaciones políticas y económicas, potenciando el desarrollo del comercio justo y equilibrado.

Según analistas, la creación de esa zona impulsará la integración regional bajo principios humanistas y jugará un rol estratégico en la lucha contra el hambre y la pobreza en la región.

Además facilitará nuevos espacios de participación para los movimientos sociales y el surgimiento de una nueva dinámica de intercambio cultural entre los pueblos.