Sochi. Con un copo de nieve que no logró abrirse y transformarse en uno de los aros olímpicos, se inauguró en la ciudad rusa de Sochi la versión número XXII de los juegos Olímpicos de Invierno. El desperfecto técnico que resultó notorio para los espectadores no fue considerado como algo importante para el productor a cargo del evento, Konstantin Ernst.

Al ser consultado por el hecho, Ernst dijo "sabía que la primera pregunta para mí sería sobre el copo de nieve que no abrió, pero en realidad nNada puede ser perfecto. Simplemente tienen que olvidarse del asunto y gozar el resto del espectáculo".

Por su parte, el encendido del pebetero olímpico estuvo a cargo del Irina Rodnina y Vladislav Tretyak, reconocidos atletas rusos. La primera ganó tres títulos olímpicos en patinaje artístico por parejas y diez títulos mundiales, mientras que Tretyak fue integrante del equipo campeón olímpico en 1972, 1976 y 1984 y también obtuvo una decena de torneos mundiales.

De esa forma culminaba el viaje de 65.000 kilómetros de la llama olímpica, el más largo relevo de la antorcha en la historia de los Juegos Olímpicos de Invierno. 

El recorrido de 123 días fue testigo de la llegada de la llama olímpica a la cumbre de la montaña más alta de Europa, de un viaje al Polo Norte, de un descenso al lago más profundo del mundo y un paseo al espacio llevado a cabo por cosmonautas rusos.

El presidente ruso Vladimir Putin declaró inaugurados los juegos en el Estadio Olímpico Fisht, luego de un discurso pronunciado por el jefe olímpico, Thomas Bach.

El dirigente deportivo enfatizó que "los juegos olímpicos tienen que ver con construir puentes para unir a la gente". Un récord de 87 delegaciones participan en los juegos de Sochi, que incluyen 98 competencias por medallas.