Ambos son héroes trágicos. A ambos les gusta destruir cosas a gran escala. Ambos son terroristas. Ambos inflaman la imaginación de niños y no tan niños. Ambos son un negocio, pero puesto a competir en dólares el real le gana al imaginario. Es que, si de máscaras se trata, Guy Fawkes vende más que Darth Vader. ¿Guy Fawkes? A principios del siglo XVII, el católico británico Guy Fawkes debía detonar los explosivos en el parlamento inglés con el fin de asesinar al rey Jacobo de Inglaterra y al resto de la Cámara de los Lores. Su fin: acabar con las persecuciones religiosas. Fue arrestado y ejecutado. Desde entonces, ese día (5 de noviembre) se rememora el fracaso del atentado en su país natal con la Noche de Guy Fawkes o la “Noche de las Hogueras” (Bonfire Night en inglés), donde se simula la quema del mismo.

Cuatro siglos más tarde, cada vez que un fan compra una máscara de plástico de Guido Fawkes (ése era su nombre real), está pagando a Time Warner.

Sin embargo, no se trata de un inesperado vuelco de las masas a un protagonista del pasado de las guerras civiles británicas. La historia es algo más compleja. En 2006, el citado gigante cinematográfico produjo la película V de Vendetta, creando a un Guy Fawkes del futuro, quien usaba una careta del Guy Fawkes del pasado para ocultar su identidad en su lucha contra un estado policial, y se quedó con los derechos de imagen de la máscara.

Hasta ahí nada nuevo. Lo inesperado (o no tanto) fue que la careta comenzó a ganar fama mundial al convertirse en imagen de Anonymous, un grupo de hackers antisistema que opera a través de la red. Y no sólo de ellos. Los miembros del movimiento español del 15M, conocidos como “los indignados”, también son usuarios de esta máscara. Y, obviamente, muchos de los que simpatizan con sus críticas. Así, a quien se consideraba un traidor, por los protestantes, ha pasado a convertirse en un héroe de los antisistema en este siglo XXI.

Rubie's Costume, el fabricante de las máscaras, afirma que el pasado año vendieron más de 100.000 unidades, a razón de unos US$ 6 cada una. Pequeña contribución, pero contribución al fin y al cabo, a los más de US$  28.000 millones que ingresó Time Warner, según datos del año pasado.  Además, es la máscara más vendida en Amazon.com, y supera en ventas a las de Batman, Harry Potter y Darth Vader.