La UNESCO ha concedido la condición de patrimonio de la humanidad en peligro, así como financiación para reparaciones, al sitio considerado por los cristianos como el lugar de nacimiento de Jesús, en la ciudad cisjordana de Belén, pese a las objeciones de Estados Unidos e Israel.

Trece de los veinte miembros del Comité del Patrimonio de la Humanidad votaron a favor de la moción en una reunión en San Petersburgo. La decisión fue recibida por una ovación en pie. Seis miembros votaron en contra y dos se abstuvieron.

La iglesia de la Natividad, del siglo IV, construida sobre la gruta donde según la tradición cristiana nació Jesús, necesita reparaciones, pero la Autoridad Palestina, que ejerce un autogobierno limitado en la Cisjordania ocupada por Israel, está falta de fondos.

La petición de la Autoridad Palestina incluía parte del camino por el que según la tradición, José y María entraron en la ciudad en su viaje desde Nazaret hace 2.000 años.

Los palestinos mencionaron lo que describen como los peligros de la ocupación israelí, y citaron en particular el asedio de la iglesia de la Natividad en 2002, donde se refugiaron varios milicianos durante un alzamiento palestino.

La violencia ha remitido de forma drástica en los últimos años y más de dos millones de personas visitan ahora la iglesia cada año.

Expertos independientes enviados por la UNESCO para examinar la iglesia recomendaron rechazar la solicitud, diciendo que si bien el tejado de la iglesia necesita reparaciones, no se puede considerar que el templo "haya sufrido daños graves o esté bajo amenaza inmediata".

Estado palestino. A la reunión de este viernes en San Petersburgo acudió el ministro palestino de Exteriores, y la Autoridad Palestina ha considerado su entrada en la UNESCO como un logro estratégico en su campaña por conseguir amplio reconocimiento internacional para un futuro Estado.

"Esto da esperanza y confianza a nuestro pueblo en la victoria inevitable de nuestra justa causa", dijo en un comunicado después de la votación el primer ministro palestino, Salam Fayad.

"Aumenta su determinación para proseguir en los esfuerzos de profundizar la preparación para el establecimiento de un estado de Palestina independiente, con su capital en Jerusalén este con las fronteras de 1967", dijo Fayad.

Las autoridades israelíes han cuestionado la necesidad de registrar Belén como un lugar en peligro y ven las maniobras palestinas en la UNESCO y otros organismos de la ONU como un esfuerzo para avergonzar a Israel en el escenario mundial.

"Esta es una decisión irresponsable", dijo Gideon Koren, vicepresidente del Consejo Internacional israelí de Monumentos y Yacimientos. El embajador estadounidense ante la UNESCO, David Killion, dijo estar "profundamente decepcionado por la decisión".

El Gobierno palestino tiene previsto registrar unos 20 lugares más ante la UNESCO, como la antigua ciudad de Jericó y el yacimiento arqueológico de Sebastia, y ha rechazado las acusaciones de Israel.

"Nuestro objetivo es preservar y salvaguardar estos yacimientos a pesar de la amenaza de la ocupación israelí", dijo a Reuters Hanan Ashrawi, responsable del Departamento de Cultura e Información de la Organización de Liberación Palestina.

El año pasado, la UNESCO concedió a los palestinos la membresía plena, una decisión considerada en su momento como un impulso para su aspiración, estancada desde entonces, de obtener el reconocimiento unilateral como estado de Naciones Unidas, sin conversaciones de paz con Israel.

Israel y EEUU, que a continuación cortó su aportación anual de US$80 millones a la UNESCO, condenaron la decisión diciendo que las negociaciones de paz, que se derrumbaron en 2010, son el único camino a un estado palestino.