La Haya. La conocida modelo británica Naomi Campbell, en su testimonio en el juicio por crímenes de guerra contra el ex presidente de Liberia Charles Taylor, dijo este jueves que le habían dado una bolsita con unos pocos diamantes cuando estuvo en Sudáfrica en 1997.
"Vi unas pocas piedras, eran muy pequeñas, con aspecto sucio", declaró ante el Tribunal Especial para Sierra Leona de Naciones Unidas en La Haya, pero agregó que no estaba segura de donde provenían los diamantes.

La fiscalía del tribunal citó a Campbell para que respalde sus acusaciones de que Taylor recibió diamantes de grupos rebeldes en Sierra Leona y luego los usó para comprar armas durante un viaje a Sudáfrica hace 13 años.

El ex presidente liberiano ha rechazado esas acusaciones, sosteniendo que son una "estupidez".

Taylor enfrenta 11 cargos por instigación de homicidio, violación, mutilación, esclavización sexual y conscripción de soldados niños en Liberia y Sierra Leona, en donde más de 250.000 personas fueron asesinadas. El ex mandatario niega todas las acusaciones.

Campbell relató ante el tribunal que fue despertada por dos hombres que golpearon la puerta de su dormitorio y le entregaron una bolsita, y agregó que ambos le dijeron: "Un regalo para usted". Ella puso la bolsita junto a su cama y la abrió a la mañana siguiente.

"Cuando me dieron la bolsa (...) Volví a la cama. Vi que había adentro a la mañana siguiente", contó la modelo.

Campbell dijo que les relató el incidente a la actriz Mia Farrow y a la agente de modelos Carole White durante el desayuno.

"Una de las dos dijo 'Ese es obviamente Charles Taylor', y yo dije que suponía lo mismo", señaló la modelo ante el tribunal.

Hablando pausadamente, Campbell dijo que Farrow o White había dicho que las piedras probablemente eran diamantes, pero no recordó haber mostrado las piedras a las mujeres pese a haber llevado la bolsa al desayuno.

Los abogados defensores de Taylor trataron de postergar su testimonio, argumentando que el derecho del ex presidente liberiano a un juicio justo le estaba siendo negado porque no habían podido ver la declaración anticipada completa de la modelo.

A última hora del miércoles, el tribunal desestimó la moción de la defensa, por lo que el testimonio de Campbell pudo efectuarse como estaba planeado.

Citando preocupaciones por su seguridad, la modelo de 40 años obtuvo una orden del tribunal para prohibir a los periodistas filmar o fotografiar su llegada y su partida del recinto donde se llevó a cabo el testimonio.

Sin embargo, fue filmada mientras daba testimonio y vestía un conjunto color crema y tenía el cabello atado en un rodete.

Los fiscales creen que Taylor -acusado de recibir los diamantes de manos de los rebeldes un mes antes de su viaje a Sudáfrica- dio a Campbell un gran diamante en bruto tras una cena organizada por Nelson Mandela.

"El momento en que ocurrió la cena es importante porque si esta historia (...) es cierta, deja a Taylor en posesión de al menos un diamante en bruto un mes después de que los rebeldes fueran a verlo y un mes antes de que la junta recibiera un gran cargamento de armas", dijo Open Society Justice Initiative, grupo de derechos humanos que sigue el juicio.

Los fiscales planean citar a White y Farrow para dar testimonio el próximo lunes.

La fiscalía dice que White escuchó decir a Taylor que le daría un diamante a Campbell y fue ahí cuando la modelo lo recibió, mientras que Farrow asistió a la recepción donde la modelo se reunió con el líder y más tarde Campbell le habló sobre el regalo.

El tribunal concedió a uno de los abogados de Campbell el derecho limitado a intervenir para permitir o no preguntas a la modelo, si es que sus respuestas podían llegar a incriminarla.

La defensa de Taylor sostiene que la evidencia de Campbell está "basada enteramente en conjeturas", destacando que la modelo ha negado anteriormente en público haber recibido un diamante o diamantes de parte de Taylor.

Campbell había expresado que temía por su seguridad e inicialmente se negó a declarar, por lo cual el tribunal emitió una citación, es decir, una medida legal usada para obtener el testimonio de una persona contra su voluntad bajo la amenaza de una multa o la cárcel.