Bogotá. Oliver Stone cayó fascinado ante Hugo Chávez y no lo disimula. Así lo demuestran los 78 minutos que dura el documental South of the Border (al sur de la frontera), recién estrenado en Estados Unidos y donde le echa flores a montón a lo que define como “la revolución latinoamericana” iniciada por el mandatario venezolano.

Con una convicción enorme en las ideas de Chávez y un respeto envidiable hacia presidentes como Evo Morales, de Bolivia; Rafael Correa, de Ecuador; y Cristina Fernández de Kirchner, de Argentina, el reconocido guionista y director neoyorquino quiso, según él, “hacerle justicia” al jefe del Palacio de Miraflores, a quien en su opinión han pintado injustamente como un demonio, y presenta un relato de una cara en el que no existen opositores.

“La prensa en occidente ha desdibujado a Chávez, la información sobre él no ha sido balanceada y me pareció interesante hacer algo donde pudiera mostrarlo como es”, asegura el ganador del Oscar, quien en enero de 2009 decidió viajar a Caracas para entrevistarse con el mandatario y comenzar a hacer su nuevo documental, en el que el historiador y novelista Tariq Ali, participó como co escritor.

“Cuando me encontré con Chávez él fue muy afable, muy abierto e incluso me dijo que no sólo tomara en cuenta sus palabras sino que saliera y hablara con sus vecinos y los presidentes, y así lo hice. Hablé con otros siete presidentes y lo que me dijeron fue muy importante por lo que en la película se puede ver una amplia imagen de todo este cambio que está sucediendo en Sudamérica en los últimos diez años que muy pocas personas entienden en Norteamérica”.

Pero la verdad es que los únicos consultados fueron los amigos del protagonista del documental y al preguntarle al director por qué no incluyó a mandatarios como Álvaro Uribe Vélez y a representantes de algunos sectores políticos de Venezuela que han criticado con fiereza a Chávez, la respuesta deja un sabor entre ingenuidad y radicalidad: “Ya no necesitan decir nada más porque lo han dicho todo a través de los medios internacionales, especialmente los estadounidenses”.

Sus detractores lo acusan no sólo de haber hecho una melosa oda a la izquierda revolucionaria sino querer mostrar a Chávez casi como un súper héroe. Pero a Stone eso no le quita el sueño y mientras elogia a los países que han seguido el ejemplo de Venezuela, aprovecha también para lanzar sus dardos contra Colombia.

Asegura que el Gobierno de Uribe no sólo no ha entendido que la mejor opción para su pueblo es no seguir en contravía con Chávez sino que lo acusa de dejarse manipular por Estados Unidos para recibir beneficios, y menciona las bases militares norteamericanas.

“Unasur ha condenado la expansión de las bases militares estadounidenses. Tenemos siete bases en Colombia por lo que diría que no está en desacuerdo con Venezuela, yo diría que Latinoamérica está en desacuerdo con Colombia, que es el títere de Estados Unidos en la región. Colombia es nuestro aliado y muy grande. Gastamos siete billones de dólares en este país y no le damos ninguna ayuda a Venezuela, Ecuador”, concluye Stone.