La continuidad del técnico José Pékerman al frente de la selección colombiana de fútbol se volvió un asunto de Estado. A pesar de los excelentes resultados deportivos y económicos durante los dos años y medio de gestión del estratega argentino, todavía no se sabe si permanecerá en el cargo o no.

Ni siquiera la petición que hizo públicamente el presidente Juan Manuel Santos en su alocución del sábado garantiza que Pékerman renueve el contrato que tenía con la Federación Colombiana de Fútbol hasta que terminara su participación en el Mundial de Brasil 2014.

Aparentemente, y de acuerdo con las declaraciones de Luis Bedoya, máximo dirigente de Colfútbol, el comité ejecutivo de la entidad ya tomó la decisión de respaldar el proceso, pero quien ha dilatado el acuerdo ha sido el propio Pékerman.

Hace un par de meses, porque no quería distracciones y prefería concentrarse únicamente en la participación del equipo tricolor en la Copa Mundo. Y ahora por recomendación de su representante, Pascual Lezcano, quien al parecer estudia varias ofertas para el entrenador y su cuerpo técnico, entre ellas las de las selecciones de Japón, Qatar y la propia Argentina.

Económicamente las tres superarían de lejos la que pretende hacerle la Colfútbol, que de todas formas es mucho mejor que la anterior. Sin embargo, la cuestión no parece ser solamente de dinero. Pékerman está a gusto en nuestro país y ha logrado mucha empatía con el plantel de jugadores. Además, ha encontrado el respaldo de los directivos, quienes, a veces a regañadientes, han terminado cediendo ante todos los caprichos del estratega, a quien se le han brindado las herramientas logísticas, científicas, deportivas y económicas que ha solicitado.

Y cómo no, si los números le dan la razón. En 28 partidos dirigidos ha cosechado 18 victorias, seis empates y solamente cuatro derrotas, con 54 goles a favor y apenas 18 en contra, para un rendimiento del 71,4%, sin precedentes en un combinado de mayores. Eso sin contar —porque de eso las cifras no son públicas— los millonarios contratos que ha firmado Colfútbol gracias a la clasificación al Mundial de mayores y los que vendrán debido a su excelente participación en la Copa Mundo de Brasil 2014, en la que terminó en la histórica quinta posición.

Al respecto, Pékerman se limitó a decir antes de abandonar el estadio Castelão de Fortaleza, tras la derrota ante Brasil, que “no sabemos nada, no puedo anticipar nada”. Y ayer, en el multitudinario recibimiento al equipo en Bogotá, al que asistieron al menos un millón de personas entre el aeropuerto El Dorado y el parque Simón Bolívar, tampoco dio pistas sobre su futuro, aunque volvió a ratificar: “Tengo un enorme agradecimiento por este país, por el cariño y el respaldo que me ha dado. Los quiero mucho. No alcanza todo lo que hacemos para compensar ese apoyo que nos dan”.

Se sabe, eso sí, que en las próximas horas el técnico se reunirá con los directivos de la Federación, que también regresaron a Bogotá, para llegar a un acuerdo o al menos definir plazos. El próximo gran reto de la selección de mayores será la Copa América de Chile, a mediados de 2015. Y está por definirse el rival que enfrentaría en la fecha Fifa de mediados de agosto próximo. Inicialmente se había hablado de Brasil, pero al parecer, por haberlo enfrentado en el Mundial, se buscará otro adversario.

En caso de que Colfútbol no logre renovar a Pékerman y su numeroso pero efectivo cuerpo técnico, ya hay tres posibilidades. Una, que es la que mayor aceptación tiene entre los dirigentes de los clubes y las ligas, muchos de ellos reunidos en Brasil durante la primera fase del Mundial, es que se busque otro técnico extranjero. Otra tendencia, impulsada por un par de dirigentes vallecaucanos, es ofrecerle el equipo nacional a Reinaldo Rueda, a quien le ofrecieron renovar en Ecuador, pero al parecer no está a gusto. Y la tercera es Juan Carlos Osorio, quien ha desechado ofertas del exterior esperando una oportunidad en el combinado patrio.