Doce sedes, ubicadas en once ciudades de Rusia, albergarán la Copa del Mundo de fútbol en 2018, anunciaron este sábado el presidente de la FIFA, Josepp Blatter, y los organizadores del torneo durante un programa de televisión en directo.

La FIFA, ente rector del fútbol mundial, decidió este viernes sacar de la lista a las ciudades de Krasnodar y Yaroslavl, conservando Moscú, San Petersburgo, Kaliningrado, Nizhny Novgorod, Kazán, Samara, Volgogrado, Rostov, Sochi, Saransk y Ekaterimburgo como sedes del evento.

Moscú contará con dos sedes: el estadio Luzhniki, con capacidad para 90.000 espectadores y que será escenario de la final, y un recinto para 45.000 personas que está siendo construido por el club Spartak.

"Será la primera Copa del Mundo que se celebrará en Europa del Este (...) Creo que Rusia tendrá el mejor Mundial de la historia", dijo Blatter prodigando elogios a los anfitriones.

"Ya merecen un 10 (de calificación) sobre un 10", agregó.

Saransk, la ciudad más pequeña de las aspirantes a sedes y que tiene poca tradición futbolística, fue seleccionada sorpresivamente, a costa de la ciudad sureña de Krasnodar.

Las sedes están agrupadas en cuatro grupos geográficos: el central, que tiene su base en Moscú; el norte, que cuenta con San Petersburgo y Kaliningrado; la región del Volga, que tiene a las ciudades de Kazán, Nizhny Novgorod, Samara, Saransk y Volgogrado, y la zona sur, con Sochi y Rostov.

Ekaterimburgo -situada al pie de los montes Urales, cerca de la frontera entre Europa y Asia, y a unos 1.800 kilómetros de Moscú- está en un grupo separado debido a su alejamiento de las otras sedes.