Zúrich. La FIFA, el organismo rector del fútbol mundial, dijo el viernes que espera una profundización de sus pérdidas en 2017, ya que los costos vinculados al mayor escándalo de corrupción de su historia y a inversiones fallidas contribuyeron a un déficit antes de impuestos de US$391 millones en 2016.

La pérdida registrada en 2016, superior al déficit reajustado de US$117 millones en 2015, fue atribuido al aumento de los costos legales y al congreso general extraordinario convocado para elegir un nuevo presidente de la FIFA, después de la renuncia de Joseph Blatter por acusaciones de corrupción en 2015.

Los costos legales se duplicaron a US$50 millones durante el 2015, pero la FIFA espera que éstos bajen considerablemente en el futuro.

Detrás de este déficit también estaba lo que la FIFA calificó como "inversiones anteriores mal pensadas", como un museo del fútbol y un hotel en Zúrich, así como por un nuevo estándar de contabilidad.

A pesar del déficit, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, dijo que seguirá con sus planes de aumentar los pagos a las asociaciones de fútbol de todo el mundo para desarrollar el deporte.

Como resultado de las pérdidas, reveladas en el informe financiero anual de la FIFA, las reservas de la organización cayeron a US$1.048 millones desde los US$1.410 millones en 2015.

La FIFA dijo que espera una pérdida de US$489 millones en 2017, pero debería generar una ganancia de US$1.070 millones en 2018, cuando se celebre la Copa del Mundo en Rusia.

A pesar del déficit, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, dijo que seguirá con sus planes de aumentar los pagos a las asociaciones de fútbol de todo el mundo para desarrollar el deporte.

"Tenemos que asegurarnos de que todos los ingresos se inviertan bien en el deporte", dijo el dirigente suizo en un comunicado.