Río de Janeiro. El gobierno del estado brasileño de Río de Janeiro admitió públicamente que no logrará cumplir con su meta de descontaminar la Bahía de Guanabara, donde se disputarán las pruebas de vela de los Juegos Olímpicos del año que viene.

"Nos equivocamos (en los proyectos de descontaminación anteriores). No podemos seguir equivocándonos. Tan sólo vamos a divulgar una meta cuando realicemos los estudios necesarios", aseguró hoy en rueda de prensa el gobernador Luiz Fernando Pezao, en una ceremonia en la que firmó un acuerdo de cooperación con siete universidades que ayudarán a vigilar las condiciones ambientales de la Bahía de Guanabara.

El estado de Río de Janeiro se había comprometido a tratar el 80% de las aguas residuales que son vertidas a la Bahía de Guanabara como parte de las promesas para ser sede de las olimpiadas del año que viene. No obstante, a un año exacto del evento, apenas se ha llegado a limpiar el 49% y se trata del proyecto olímpico más atrasado de todos los que comportaban los Juegos Olímpicos.

En la última visita de inspección realizada este año por el Comité Organizador de Río 2016, del Comité Olímpico Internacional (COI), Pezao se había comprometido nuevamente al cumplimiento de la meta inicial.

El mal estado de las aguas de la Bahía de Guanabara ha provocado las quejas de regatistas de todo el mundo, que protestaron por las dificultades que enfrentan al tener que desviar basuras que encuentran flotando en el mar.

Varios informes han alertado de que el alto grado de contaminación de las aguas de la Bahía son una grave amenaza para la salud de los propios regatistas dado los elevados índices de virus, bacterias y otros organismos.