Falta poder ofensivo y la defensa se nota fragil. Ese es el resumen que dejó Honduras tras su partido contra la nada temible selección de Bielorrusia, equipo que nunca ha llegado a un Mundial. 

Un empate a 2 que dejó al técnico hondureño, Reynaldo Rueda, seriamente preocupado con el rendimiento de buena parte de su plantel, especialmente con sus suplentes, que fueron su apuesta en la jornada de este jueves para afrontar el partido contra los bielorrusos.  Pero la apuesta no funcionó. 

Rueda, sin embargo, tampoco quiso ahondar el asunto y valoró la instancia para "sacar buenas conclusiones" y concluir en que "tenemos que seguir trabajando". 

Por lo observado, el punto más debil del equipo fue la defensa, en la que no actuaron titulares indiscutidos, como Maynor Figueroa. Respecto al ataque, la apuesta del estratego centroamericano tampoco funcionó, ya que jugó con un  solo delantero, siendo que regularmente lo hace con dos.  

El técnico colombiano, en todo caso, reflejó alguna desilusión al establecer que "esta es la actualidad de los muchachos, en sus equipos no podemos ver algo mejor, ese es el momento de los jugadores que tenemos concentrados", sostuvo Rueda a El Heraldo.