El piloto venezolano Pastor Maldonado obtuvo el domingo su primera victoria en la Fórmula Uno al ganar el domingo el Gran Premio de España, en el primer éxito del equipo Williams en casi ocho años y tras 132 carreras.

Maldonado, el primer venezolano en subirse a un podio de la F1, se convirtió además en el quinto ganador en cinco carreras ganadas por cinco escuderías distintas, un fenómemo que no se daba desde 1983.

Con apuestas de 300-1 antes del fin de semana, Maldonado entregó a Williams su primer triunfo desde que el colombiano Juan Pablo Montoya se impuso en Brasil en octubre del 2004.

"Es una victoria que nos merecíamos, fuimos hoy los más rápidos, todo el mundo está contento (...) Yo creo que fue agradable hasta para los otros equipos mi victoria, y bueno, yo creo que también hay una generación de relevo en la F1 que dará mucho de qué hablar", dijo Maldonado a la cadena Telesur.

"El equipo está supermotivado con este resultado y esperemos que esto sea un empujón para ellos para que sigan trabajando duro para mejorar y poder ser más competitivos cada día", añadió.

El español Fernando Alonso finalizó segundo a bordo de una Ferrari, mientras que el finlandés Kimi Raikkonen se quedó con el tercer puesto para Lotus. Ambos pilotos alzaron en sus hombros a Maldonado cuando todos subieron al podio.

La "pole position" cambió de manos cuando el inglés Lewis Hamilton fue enviado al final de la grilla de largada el sábado porque McLaren puso poco combustible en su auto durante la clasificación, y Maldonado -ex campeón mundial de la categoría GP2- aprovechó al máximo su oportunidad.

El local Alonso terminó segundo a 3,1 segundos para alcanzar al alemán Sebastian Vettel, de Red Bull y vigente bicampeón de la F1, en la cima del campeonato.

En tanto, el finlandés Raikkonen -ganador del título mundial en el 2007- pasó la bandera a cuadros 3,8 segundos después que Maldonado, tras haber desperdiciado un par de giros en los que tuvo la posibilidad de luchar por la victoria.

Vettel, quien finalizó sexto, y Alonso encabezan la tabla de posiciones con 61 puntos cada uno, seguidos por Hamilton con 53.

El éxito de Maldonado significó además el triunfo número 114 en la historia de Williams, nueve veces campeón de constructores y última vez campeón en 1997, de la mano del canadiense Jacques Villeneuve.

También se produjo un día después de que el fundador y director de la escudería, Frank Williams, cumpliera 70 años.

Obra de suspenso. El circuito de Catalunya, uno de los más predecibles del calendario hasta la llegada de los alerones movibles traseros y los neumáticos Pirelli, fue escenario de una obra de suspenso.

Alonso consiguió el liderato al inicio de la carrera para el deleite del público local, pero fue apenas el primer evento de una tarde llena de emociones y sobrepasos.

Aunque Hamilton mostró todo su talento avanzando desde el último puesto hasta el octavo, la batalla en el frente fue con el cuchillo entre los dientes hasta el final.

A falta de 10 vueltas, había menos de un segundo de diferencia entre Maldonado y Alonso, mientras Raikkonen se acercaba a los primeros vuelta a vuelta.

El compañero de Maldonado, el brasileño Bruno Senna, tuvo que abandonar después de 13 giros cuando el alemán Michael Schumacher colisionó su Mercedes en la parte trasera del Williams.

El siete veces campeón del mundo, que retornó a la categoría hace ya tres años pero no ha podido volver al podio, calificó a Senna de "idiota" cuando se expresó por la radio, aunque el incidente pareció ser su culpa.

"Puede verse que él se mueve a la derecha para defender su posición en la fase de frenos, pero luego se tira a la izquierda hacia mí. Eso me enojó mucho", declaró Schumacher, de 43 años.

"El estaba rezagado y no era candidato a sumar puntos. Tal vez nosotros no habríamos ganado la carrera, pero podríamos haber logrado buenos puntos", agregó.

Los comisarios deportivos están investigando el incidente.

En tanto, Vettel se unió a la infelicidad de los alemanes cuando él y el brasileño Felipe Massa, completamente opacado por su compañero Alonso en Ferrari, sufrieron penalizaciones de paso por boxes por no haber reducido la velocidad tras banderas amarillas.