El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, no sabía nada sobre sobornos pagados a su predecesor, João Havelange, por el ahora inexistente socio de marketing ISL hasta después del colapso de la compañía en 2001, dijo en una entrevista de periódico.

"No supe hasta después, tras el colapso del ISL en el 2001, sobre el soborno", declaró el jefe del órgano rector del fútbol mundial al periódico suizo SonntagsBlick en una entrevista que será publicada el domingo.

"Fue la FIFA la que en ese entonces presentó un reclamo y puso en movimiento todo el caso del ISL", agregó, en referencia al 29 de mayo de 2001 cuando, después del colapso del ISL, la FIFA presentó una queja por "sospecha de fraude, malversación de fondos así como también apropiación indebida de fondos".

"Cuando ahora digo que es difícil medir el pasado con los estándares de hoy, es una declaración genérica. Para mí, el soborno es inaceptable y no tolero ni busco justificar el soborno. Pero de esto se me acusa ahora", afirmó Blatter.

"La Corte Federal suiza ha demostrado esta semana que todas estas personas están equivocadas, los que durante años me han acusado de recibir sobornos. Ahora está registrado lo que he dicho siempre: no he tomado ni recibido soborno alguno", aseguró.

Un fiscal suizo dijo en un documento legal divulgado esta semana que Havelange y el ex miembro del comité ejecutivo de la FIFA Ricardo Teixeira recibieron sobornos multimillonarios por acuerdos para la Copa del Mundo en la década de 1990 por parte de ISL.

ISL vendía los derechos comerciales para transmitir partidos del Mundial de fútbol a nombre de la FIFA. La entidad colapsó con deudas de alrededor de US$300 millones en 2001.

Blatter, quien ha estado en la FIFA desde 1975 y que sucedió a Havelange como presidente en 1998, dijo este jueves que sabía que se habían realizado pagos. Se refirió a ellos como "comisiones" y aseguró que no eran ilegales en la época en que se efectuaron.

Al ser consultado el jueves en una sesión de preguntas y respuestas en el propio sitio web de la FIFA (www.fifa.com) si había sabido de pagos, Blatter respondió: "¿Saber qué? ¿Que se pagaban comisiones? En esa época, dichos pagos incluso podían ser deducidos de impuestos como un gasto de negocios".

"Hoy, eso sería castigable por ley. No puedes juzgar el pasado sobre la base de los estándares de hoy", añadió.

Havelange aún es presidente honorario de la FIFA, mientras que Teixeira abandonó su cargo en la entidad este año, poco después de renunciar al puesto de presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF).