Londres. El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, pidió disculpas este viernes por sus polémicas declaraciones sobre el racismo, pero dijo que no renunciará a pesar de los cuestionanamientos que debió enfrentar en el cargo.

"Me duele y todavía estoy sufriendo porque no pude prever una reacción", dijo el máximo dirigente del fútbol mundial en una entrevista con la BBC.

"Cuando hiciste algo que no fue totalmente correcto, sólo puedes decir que lo sientes por todas aquellas personas afectadas por tus declaraciones", agregó.

Blatter provocó indignación en amplios sectores cuando sugirió el miércoles que los incidentes por insultos racistas en el terreno de juego deben ser resueltos con un apretón de manos después de los partidos.

Sin embargo, el dirigente suizo dijo que no renunciará por las declaraciones.

"No puedo renunciar. ¿Por qué?", dijo Blatter.

"Cuando te enfrentas a un problema tienes que enfrentarlo. Renunciar sería totalmente injusto y no es compatible con mi espíritu de lucha, mi carácter, mi energía", agregó.

La última controversia que rodea al presidente de la FIFA, de 75 años, se inició el miércoles, cuando en dos entrevistas de televisión sugirió que el racismo en el fútbol no era un problema.

Blatter, que lidera un organismo que se ha visto involucrado en acusaciones de corrupción en los últimos años, ha realizado una serie de comentarios desafortunados en el último tiempo.

El dirigente instó a las futbolistas mujeres a llevar calzas ajustadas en lugar de pantalones durante los partidos para lucir sus figuras e irritó a homosexuales al decir que no deberían tener relaciones sexuales en la Copa del Mundo de Qatar 2022.