Montevideo. El presidente uruguayo, José Mujica, aconsejó a los futbolistas de la selección de su país, que disputarán el Mundial, que jueguen con alegría y que eviten considerar una eventual derrota como una decepción o fracaso.

Mujica, un ex guerrillero izquierdista de 75 años que pasó más de una década preso y que asumió el poder en marzo, recibió un agasajo de los futbolistas que lo invitaron a cenar este lunes por la noche al lugar donde el equipo está entrenando.

"Les relatamos algunas cosas de nuestro vivir, tratando de decirles que el tamaño del árbol se ve en el suelo y que la verdadera dimensión humana se da no sólo en los triunfos sino en la derrota", dijo Mujica a periodistas tras el encuentro.

En Uruguay, un pequeño país que conquistó los mundiales de 1930 y 1950, el fútbol se vive con pasión y los aficionados ansían que la nación recupere el prestigio que tuvo varias décadas atrás.

Un punto en común. "Tenemos muchas diferencias en nuestra sociedad, tal vez, una de las pocas cosas en común que tenemos es la (camiseta) 'celeste'. Pero tampoco tenemos que hacerles caer una responsabilidad tan gigantesca como si fueran a una guerra", agregó el mandatario.

"Les pido que jueguen con alegría. Llevan la representación pero no me gustaría ese nivel de exigencia donde si mañana pierden son poco menos que traidores. Esa injusticia que el fanatismo genera", dijo Mujica.

Uruguay, que partirá este viernes hacia el torneo que se disputará en Sudáfrica, integrará el Grupo A junto a Francia, México y el país anfitrión.

Tras la cena, los jugadores y el entrenador del equipo, Oscar Tabárez, le entregaron al mandatario un cuadro con su imagen, firmado por todos los futbolistas, según publicó el sitio de internet de la presidencia.

"Muchachos, vale la pena vivir", dijo Mujica, según el sitio de la presidencia. "Cada vez que tengan una derrota, sabrán que se puede comenzar de nuevo. En todos los órdenes de la vida", agregó.