Londres. Los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en cuatro años serán modelados más en base a Londres que a Pekín 2008, aunque no se parecerán a ninguno de los dos, dijo el hombre cuya tarea incluye conducir una de las fases cruciales del desarrollo de Brasil.

El ministro de Deportes brasileño, Aldo Rebelo, se pronunció en la inauguración de una exhibición en la embajada de su país en Londres junto a la presidenta Dilma Rousseff y está desde hace un año encargado de la preparación para el Mundial de fútbol del 2014 y los Juegos dos años después.

Aunque acepta que es una enorme responsabilidad, Rebelo dijo que Brasil, al igual que Londres, no decepcionará.

"Son dos grandes desafíos", dijo Rebelo en una entrevista con Reuters el jueves, un día antes de la ansiada ceremonia inaugural de los Juegos de Londres.

"Tenemos un tremendo respeto por los desafíos que implican ambos proyectos. Puedo decirles que esos desafíos son del tipo y el esplendor que Brasil ya ha afrontado en el pasado y ha estado a la altura", remarcó.

Organizadores de Londres, con el ex campeón olímpico Sebastian Coe a la cabeza, disfrutaron de elogios casi constantes por parte del Comité Olímpico Internacional (COI) mientras llevaron a cabo un proyecto de 9.300 millones de libras esterlinas (14.600 millones de dólares) para realizar los Juegos.

Rebelo indicó que Londres había elevado la vara pero que confiaba en que una vez que la responsabilidad pase a Brasil el 12 de agosto, el país sudamericano demostrará al nivel adecuado para organizar los Juegos, dos años después de ser anfitrión del Mundial de fútbol.

"Londres es lo mejor posible", señaló. "Creo que los Juegos de Londres van a estar muy bien organizados, tienen una infraestructura excelente y creo que esto puede ayudarnos en Brasil", agregó.

Rebelo habló sobre copiar ciertas cuestiones de organizaciones exitosas anteriores, pero también destacó la importancia de darle una identidad propia al evento.

"Cualquier Juego Olímpico de este tipo y de este esplendor tiene prácticas habituales que se repiten y ciertas cosas que cambian", indicó.

"La tendencia en Brasil será adoptar el modelo de Londres. También aprendimos cosas de Pekín, pero puedo decirles que tenemos que recordar el carácter específico de Brasil y también de Río de Janeiro", añadió.

Problemas. Escándalos políticos, que derivaron en la renuncia del ex ministro de Deportes Orlando Silva el año pasado, y temores por el ritmo de la construcción del proyecto Río generaron preocupación en el COI.

Una comisión de progreso y coordinación del COI visitó Río recientemente y elogió a organizadores por dar "grandes pasos" pero advirtió acerca de que el reloj seguía corriendo.

"El COI tiene el derecho de exigir que la construcción esté en el ritmo indicado", dijo Rebelo, agregando que supervisaría de cerca cómo Londres resolvía los problemas de transporte y comunicaciones durante los Juegos.

"Tienen la garantía de que los trabajos se completarán a tiempo para los Juegos", continuó.

Sin embargo, el estudiante brasileño Breno Ferreira, disfrutando de una atmósfera festiva en la calle mientras la antorcha olímpica pasaba por Trafalgar Square, ofreció otro puntos de vista.

"Oh, Dios", exclamó Ferreira cuando se le preguntó si Río estaba tan preparado como Londres. "Todos hablan y se quejan sobre el transporte aquí, pero es mucho mejor en comparación con Río", agregó.

Ferreira no fue muy alentador al ahondar en la comparación.

"En Londres puedo caminar sin miedo, pero en Río el transporte y la seguridad no son buenos. Tenemos que mejorar mucho", advirtió.

Rebelo, miembro del Partido Comunista que sirvió al ex presidente Luiz Inácio Lula da silva en el Gobierno de izquierda que precedió al de Rousseff, adoptó el mantra de Londres 2012 e insistió en que la organización de los Juegos implicaba una fuerza de bien para toda la sociedad.

"Es importante que dejemos un legado material, social y espiritual, valores, esas no son cosas materiales", remarcó.

"Queremos que Brasil sea visto como un país que equilibra el progreso económico con el bienestar social. Ese va a ser un mensaje importante para el mundo", continuó.

Rebelo dijo que esperaba que en un país en el que el fútbol es considerado como una "religión pagana", las próximas dos semanas en Londres y los cuatro años previos al 2016 sirvan para ampliar el interés de los brasileños por otros deportes.

"Hacer las cosas bien en Londres será un gran impulso", afirmó.

"Además de construir la infraestructura, vamos a entrenar a nuestros deportistas para poder tener objetivos altos en el 206, quizás no la cuarta posición (en el medallero, como Gran Bretaña), pero sí algo mejor de lo que obtuvimos en Pekín y lo que tendremos en Londres", agregó.