Unas cinco semanas después del atentado contra la revista Charlie Hebdo en París, un atentado estremeció ayer a Copenhague: al menos una persona murió y tres resultaron heridas durante un ataque dirigido, presuntamente, contra el caricaturista sueco, Lars Vilks.

La policía parte de que el ataque contra un café estuvo dirigido contra Vilks, conocido por representar a Mahoma como un perro en 2007 y amenazado de muerte desde entonces.

Ayer se registraron decenas de disparos con armas automáticas contra el lugar donde el caricaturista sueco, la líder del grupo feminista Femen, Inna Shevchenko y otras personas debatían en un evento titulado Arte, blasfemia y libertad de expresión.

Tanto Vilks, quien ya sufrió otros atentados, como el embajador francés en Dinamarca, Francois Zimeray, resultaron ilesos en el hecho, al que el gobierno danés calificó de atentado terrorista.

Tras el ataque cometido contra la revista satírica francesa Charlie Hebdo en París el mes pasado, que dejó 12 muertos, lo ocurrido desató el pánico en la capital danesa. Por momentos reinó el caos en torno al lugar de la agresión.

Imágenes de los medios mostraron los numerosos agujeros en las puertas y ventanas del local por los impactos de las balas. La policía desplegó una persecución a gran escala.

La policía cuenta con primeros indicios de que hubo un solo atacante. Varios interrogatorios arrojaron ese resultado, reportaron ayer los investigadores. El hombre tendría entre 25 y 30 años y mediría aproximadamente 1.85 metros.

Según las autoridades, tiene aspecto árabe. Los investigadores difundieron una imagen de una cámara de vigilancia en las cercanías del lugar donde quedó el auto en el que se dio a la fuga. Muestra a un hombre vestido de negro con un gorro rojo. Quien haya visto al hombre o lo reconozca, debe comunicarse con la policía de Copenhague, indicó.

Ataque político. La primera ministra danesa, Helle Thorning-Schmidt, dijo que "todo sugiere que el tiroteo fue un ataque político y por lo tanto un acto de terrorismo". La policía está en alerta plena y "se han desplegado todos los recursos", afirmó Thorning-Schmidt.

En las principales vías de salida de Copenhague se establecieron controles. Asismismo, se intensificaron fuertemente los controles en las fronteras danesas, se indicó.

Vilks acudió como ponente al evento en el café, al igual que el embajador francés, quien tras el ataque tuiteó que seguía "aún vivo en la habitación".

Testigos dijeron que los participantes del evento debieron pasar por un detector de metales antes de ingresar a la sala. También había policía armada en el lugar.

La representación que realizó Vilks del profeta del Islam Mahoma como un perro desató la ira en el mundo musulmán en 2007. Una rama de Al-Qaeda en Irak puso un precio a su cabeza de 150 mil dólares. Desde entonces lleva protección policial tras recibir amenazas de muerte y ser objetivo de varios ataques. En mayo de 2010 dos hombres lanzaron artefactos incendiarios por una ventana de su vivienda.

En enero de 2014 la estadunidense Colleen LaRose, alias Yihad Yane, fue condenada a diez años de cárcel acusada de participar en una conspiración islamista para matar a Vilks, un complot que no se llevó a cabo. La mujer viajó en 2008 a Europa, pero al parecer no se reunió con el cerebro del ataque. Después volvió a Estados Unidos y fue detenida.

Hasta el cierre de esta edición se desconocía el tipo de arma o armas utilizadas, pero la prensa especula sobre la posibilidad de que fuera un arma automática dado el número de balas disparadas durante el breve ataque.

De acuerdo con el diario sueco Dagens Nyheter, los servicios de seguridad buscaban también al sospechoso en caso de que hubiera cruzado el estrecho que separa Copenhague de Malmö, en Suecia.

Una imagen trascendió en las redes sociales: los vidrios del centro cultural acribillados de balas.

Líderes condenan ofensiva. Tras el atentado en Copenhague que dejó ayer al menos un muerto y tres agentes de policía heridos, se comunicaron telefónicamente el presidente de Francia, François Hollande, y la primera ministra de Dinamarca, Helle Thorning-Schmidt. Ambos condenaron el ataque.

El ministro del Interior francés Bernard Cazeneuve visitará Copenhague lo antes posible, señaló Hollande, según medios daneses.

En tanto, el ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Frank Walter Steinmeier, condenó en Lima el atentado en Copenhague y afirmó que la comunidad internacional y "cada uno de los Estados" no se van a doblegar "ante este tipo de actos de terrorismo".

Por su parte, el primer ministro británico, David Cameron, también condenó el tiroteo. "Condeno el tiroteo en Copenhague", señaló a través de Twitter el jefe del gobierno británico.

"Condeno con la mayor firmeza" este "atentado terrorista que tenía como objetivo una reunión pública en Copenhague en la cual participaba el embajador de Francia en Dinamarca", señaló el ministro francés de Exteriores, Laurent Fabius.

Y Estados Unidos ofreció sus condolencias a los seres queridos del fallecido en el ataque y pidió una amplia investigación.

Se desata otro tiroteo frente a sinagoga. Pocas horas después de un ataque terrorista en un café en Copenhague dirigido presuntamente contra el caricaturista sueco Lars Vilks y que dejó un muerto, se registró un nuevo tiroteo frente a una sinagoga en la capital danesa en el que al menos tres personas resultaron heridas, informó ayer la policía.

Aún no está claro si el incidente en la sinagoga tiene relación con el ataque contra el café. De acuerdo con los primeros informes, el autor de los disparos huyó a pie y no lograron identificarlo.

Según la televisión pública DR, la céntrica estación
de tren y de metro de Nørreport estaba siendo evacuada por la policía.

"En el tiroteo una persona recibió un disparo en la cabeza y dos agentes de policía
recibieron respectivamente disparos en el brazo y la pierna", informó la policía de Copenhague sobre el incidente de frente a la sinagoga.

El presunto autor de los disparos, que huyó a pie del lugar, llevaba pantalón y zapatos negros y una chamarra de varios colores, señaló la policía, que afirmó que es demasiado pronto para determinar si
este tiroteo está relacionado con el episodio ocurrido horas antes
.

Las autoridades danesas consideraron el ataque contra el centro cultural un atentado terrorista y elevaron al máximo la alerta en el capital, con un despliegue masivo de efectivos policiales, buscando a una persona como principal sospechosa.

Al realizar la búsqueda del sospechoso, elementos de seguridad fueron alertados del tiroteo que se desataba frente a una sinagoga.

Las razones de ambos ataques no están claras y políticos, así como ciudadanos de muchas partes del mundo condenaron los hechos y pidieron defender la libertad de expresión.