Dos empresarios mexicanos han sido acusados ante un tribunal de Miami de haber blanqueado en EE.UU. millones de dólares procedentes del narcotráfico mediante una operación que, según la acusación, servía a su vez para "albergar a extranjeros ilegales" en este país.

Según el escrito de acusación, a Martín Díaz, de 40 años, y Enrique Guerra, de 39, se les señala de conspirar para lavar dinero transportándolo de México a EE.UU. "con el objetivo de promover actividades ilegales relacionadas con dar acogida a extranjeros ilegales" en suelo estadounidense.

Tanto Díaz como Guerra, que fueron detenidos el pasado 4 de marzo, permanecen detenidos sin derecho a fianza, a la espera de que sean juzgados, y el martes comparecieron ante un tribunal.

Siempre según la acusación, el dinero que manejaban era transportado, de forma habitual en efectivo y por medio de maletas y contenedores, de México al estado de Texas (EE.UU.) y de allí, en avión, a Miami.

Los fondos eran supuestamente lavados por los dos mexicanos por medio de una compañías de cobro de cheques del condado de Miami-Dade que utilizaba el dinero, en dólares, para pagar el salario de empleados indocumentados que trabajaban en supermercados locales.

La declaración jurada de un agente de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) explica que el operativo comenzó con la investigación de "varias casas de cambio mexicanas que enviaban grandes sumas de dinero (superiores a mil millones de dólares) a EE.UU. desde México".

Se trata de una serie de casas de cambio de moneda "bien conocidas por estar bajo el control de los carteles de la droga mexicanos", agrega.

La investigación condujo a los agentes del HSI hasta Martín Díaz, representante de una de estas compañías mexicanas, llamada Enfoque Potosino, y hasta su socio Guerra, que canalizaban "grandes cantidades de dinero" hacia EE.UU.

Ambos habían constituido otra compañía en El Paso (Texas), Relma, con el propósito de "asistir a Enfoque en la importación e introducción del dinero en el sistema bancario estadounidense", para canalizar los fondos.

Mediante el uso de confidentes expertos en este tipo de operaciones monetarias, los agentes de la lucha contra el lavado de dinero lograron grabar conversaciones en las que los acusados mencionaban a Enfoque como una empresa de la que eran representantes.

"Díaz admitió que compraba dólares en varias casas de cambio mexicanas a cambio de pesos y que él establecía el tipo de cambio", apunta la declaración jurada. Posteriormente, canalizaba el dinero hacia EE.UU. y "lo depositaba en cuentas bancarias controladas por él mismo".

En agosto de 2011, las autoridades estadounidenses pusieron en marcha una operación encubierta para infiltrarse en esta red delictiva de supuesto lavado de dinero y localizaron envíos de fondos procedentes de áreas de México "bajo el control de los carteles de la droga".

Para infiltrarse en la organización, el HSI montó una empresa en Orlando (Florida) dedicada al servicio de dinero con licencia para establecer negocios con los acusados y "aceptar envíos de dinero en efectivo procedente de Enfoque".

El dinero era transferido, una vez dentro del sistema bancario estadounidense, al Citibank Bank, "desde donde se acreditaba a una cuenta de un banco mexicano llamado Banco Monex, del que Relma era beneficiario".

"Los impresos indican que, entre agosto de 2011 y enero de 2012, Enfoque envió, en 44 diferentes operaciones, dinero a EE.UU. por valor de más de US$23 millones", señalan los documentos de la corte.