Quito. El gobierno ecuatoriano emitió un decreto presidencial para evacuar a la población de las provincias costeras de Esmeraldas, Manabí, Santa Elena, Guayas El Oro y Galápagos.

La orden gubernamental implica medidas en hospitales y en instalaciones petroleras, la suspensión de faenas pesqueras, y que las embarcaciones se ubiquen mar adentro.

En tanto, el presidente Rafael Correa, se trasladó a la ciudad portuaria de Guayaquil para dirigir las acciones ante un eventual tsunami.

La Secretaría Nacional de Riesgos recomendó evacuarse a una “distancia prudencial”, de al menos 10 kilómetros de la playa, o a zonas elevadas de más de 50 metros, y permanecer allí por lo menos 2 horas después del maremoto o hasta que se haya levantado la alerta, consignó Agencia Ansa.

Asimismo, el gobernador Galápagos, Jorge Torres, expresó a CNN que la evacuación anterior a causa del tsunami de Indonesia sirvió para que "exista la voluntad de la población y de las autoridades para comenzar la evacuación".