Quito. Al menos 10 millones de teléfonos celulares de los 17 millones que están activos en Ecuador tienen una procedencia supuestamente ilícita, según la Superintendencia de Telecomunicaciones (supertel), que puso en marcha un exigente sistema de registro para combatir el robo y la activación fraudulenta de esos dispositivos en colaboración con Colombia y Perú.

El plan, denominado "Listas positivas y negativas", arrancó el pasado 12 de marzo y se basa en un software que está en línea con instituciones colombianas y peruanas para detectar al instante los equipos robados en los países vecinos o que ingresaron de contrabando a territorio ecuatoriano.

Con la implementación del nuevo sistema, la Supertel ha retirado de servicio casi un millon y medio de equipos fraudulentos. Andes Jaramillo, superintendente de Telecomunicaciones, indicó que la tarea continuará "hasta que en el país no exista un solo teléfono irregular activado", dijo.

Según la Supertel, a diciembre de 2012 se robaban unos 2.400 teléfonos al día, mientras que en el primer semestre de 2013 la cifra bajó a un promedio de 1.400 hurtos diarios.

"Ecuador se ubica ahora a la vanguardia tecnológica para evitar el robo y la operatividad ilegal de dispositivos móviles”, destacó el personero, señalando que en la estrategia digital para enfrentar el fraude participan la autoridad aduanera y las operadoras telefónicas.

Según la Supertel, a diciembre de 2012 se robaban unos 2.400 teléfonos al día, mientras que en el primer semestre de 2013 la cifra bajó a un promedio de 1.400 hurtos diarios.

Ante ello, en 2012 se adoptó un mecanismo de empadronamiento de dispositivos, primera fase de esta batalla que permitió detectar al menos 3.300.000 equipos que estaban reportados como robados.

Lo más preocupante, afirmó Jaramillo, es que las tres operadoras telefónicas (Claro, Movistar y CNT) no registraban esa cifra en sus bases de datos y no habían cumplido con la obligación de bloquear los aparatos.

Por ello, el siguiente paso fue implementar en 2013 un programa que evitara su activación.

“En el proceso de verificación detectamos que de 17 millones de dispositivos que están operativos en el país, en al menos 10 millones no hay certeza de su origen lícito. Puede ser que alguno sí lo tenga o solo falte un documento por presentar, pero lo más probable es que la gran mayoría haya ingresado por rutas ilegales”, sostuvo el funcionario.