Tegucigalpa. Durante la última década (2003-2012) han sido deportados desde Estados Unidos (vía aérea), 221,000 hondureños, según un informe del Centro de Atención al Migrante Retornado (CAMR).

Esta cifra se da a conocer después que esa institución informara que la cantidad de hondureños deportados desde esa nación subirá, después de tres años de haber reportado importantes decrementos.

Hay que recordar que en 2008 el Centro del Migrante totalizó 30,018 deportados, lo que hasta el día de hoy sigue siendo la cifra récord de retornados por la vía aérea.

Desde entonces las deportaciones habían venido a menos: 25,101 (en 2009), 22, 878 (en 2010) y 22,448 (en 2011).

Valdette Willeman, encargada del CAMR informó la semana pasada que la cifra de 22,448 retornados, registrados en 2011, ya se superó, por lo que por primera vez en cuatro años las deportaciones subirán.

De acuerdo con las proyecciones de Willeman el 2012 podría cerrar con más de 30,000 deportados, e incluso se podría registrar un nuevo récord, superando al 2008.

Qué se puede esperar

Tal y como lo ha vaticinado la encargada del Centro del Migrante, el futuro es poco halagüeño.

Ricardo Puerta, sociólogo e investigador sobre el tema, dice que “el 2008 no ha sido superado en número anual de deportados por ningún otro año hasta ahora. Empero el 2012 tiene el potencial de sustituirlo, debido a la tendencia a la alza, demostrada en los 8 meses ya transcurridos del año en curso”.

Puerta afirma que uno de los factores que ha incrementado la deportación de hondureños en este año son los rezagos de la crisis económica que azotó a Estados Unidos en 2008.

“La crisis económica es otro factor que complica aún más el ambiente”, declara.

“Si bien la economía norteamericana empieza a dar indicios de recuperación, la mejoría lograda es poca, lenta y de precaria estabilidad para afirmar que finalmente están saliendo de la crisis. El índice de desempleo al nivel nacional continúa alto, 8% de la total de la fuerza laboral legal del país”, argumenta.

Pide a los gobiernos, tanto de Honduras como de Estados ver “la deportación, forzada o voluntaria, como un fenómeno social complejo. Detrás de los números hay siempre vidas humanas, con ilusiones, aspiraciones, tragedias, frustraciones, promesas incumplidas”.

Analiza además que las posiciones en torno a la migración de los dos candidatos presidenciales estadounidenses, Barack Obama (demócrata) y Mitt Romney (republicano), solo buscan agenciarse algunos adeptos.

“Ambos partidos creen que con sus posiciones ante la inmigración, sobre todo la indocumentada, están ganando votos, mientras tanto la contienda sigue bien cerrada”, sentencia Puerta.