El Cairo. Cientos de egipcios que exigen departamentos a bajo costo se manifestaron el lunes fuera de una oficina gubernamental en El Cairo, alentados por las masivas protestas que buscan derrocar al presidente Hosni Mubarak.

Muchos se quedaron por horas fuera de oficinas céntricas con sus formularios de postulación. Algunos dijeron a gritos que se unirían a los campamentos de protesta establecidos en la cercana plaza Tahrir de El Cairo si los funcionarios no los escuchaban.

"Si no nos dejan entrar, nos iremos a Tahrir", gritaban.
Sohir y Amr, un matrimonio joven que está buscando un departamento que puedan pagar, dijeron que no dejarían la zona de la oficina gubernamental hasta que sus demandas sean cumplidas.

"¿Cómo nos dicen que vengamos un día determinado y luego que nos vayamos, que acá no hay nada para nosotros? ¿No se dan cuenta de lo que pasa en Tahrir y que la gente no se someterá más y seguirá demandando cosas?", dijo Amr, quien declinó dar su apellido.

La oficina del Gobierno finalmente abrió sus puertas y dejó pasar a los manifestantes, pero los funcionarios se negaron a contestar las preguntas de los periodistas.
Por largo tiempo el Gobierno ha estado ofreciendo viviendas asequibles a los egipcios de bajos recursos, además de mejores condiciones de vida y más empleos, pero los ciudadanos han estado en su mayoría resignados al hecho de que es posible que eso nunca ocurra.

La población de Egipto de alrededor de 79 millones de habitantes crece a un ritmo de 2% anual y la infraestructura inmobiliaria no da abasto.

Dos tercios de la población tiene menos de 30 años y ese grupo etario representa el 90% del total de los desempleados. Cerca del 40% vive con menos de 2 dólares al día.

Antes de que surgieran las manifestaciones anti gubernamentales el 25 de enero, una protesta de incluso 100 personas era muy poco frecuente y se le consideraba como un reto al Estado.

Sin embargo, mientras el movimiento para derrocar a Mubarak entra en su día 14, incluso los egipcios que no se han unido a las protestas están empezando a reclamar por sus derechos.