¿Es México ya un “estado fallido” con sus niveles de crimen, en el norte del país, similares a los de Irak? En absoluto. Si algún “estado fallido” debe mencionarse es…Tamaulipas, gobernación estratégica para narcos y fuerzas oficiales debido a sus 15 puentes internacionales con Texas, los que resultan esenciales para el movimiento de drogas, armas y personas entre México y los EE.UU.

Así lo afirma Guadalupe Correa Cabrera, profesora e investigadora de la Universidad de Texas en Brownsville, Estados Unidos, quien participó hoy en la conferencia “Seguridad fronteriza y narcotráfico en México”, realizada en la Universidad Iberoamericana, del Distrito Federal azteca. 

La experta, que también es economista, agrega que la lucha contra el crimen organizado, más que orientarse a una lucha territorial a muerte por los corredores de transporte de la droga “debe orientar su estrategia a combatir el lavado de dinero”.

Lo anterior resulta vital, augura, porque el universo de bandas que integran la comunidad del crimen en el país “dejó de dedicarse exclusivamente a transportar y comercializar droga”, y ahora incluye en su menú de actividades la extorsión, el secuestro, el cobro de derecho de piso, el tráfico de armas y personas, el lavado de dinero y el sicariato, cuya estructura de subcontratación, señala la académica, es muy similar a la del outsourcing.

Más allá de lo anterior, para la experta la situación es particularmente grave en Taumalipas, el estado ubicado en el extremo noreste, con algo más de tres millones de habitantes, ya que allí existe un “duopolio del ejercicio de la violencia”, que comparten las fuerzas de seguridad nacionales y los Zetas. El punto es que, a la natural realidad federal de México, se ha unido una fragmentación también nacional. Correa apunta que ningún partido político tiene actualmente la capacidad para poner en orden al país, puesto que el poder no está centralizado, lo que a su vez impide pactar con los narcos, por su lado también astillados en decenas de grupos y subgrupos.