Ciudad de México. Excelsior. Aunque se desconocen los temas oficiales que se abordarán en la Cumbre de Líderes de América del Norte (CLAN), que se llevará a cabo en Toluca el miércoles 19 de febrero, especialistas consideran que como aliados estratégicos en energía ésta será una de las líneas que apuntalen los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá para definir el futuro de la región.

La directora del Centro de Investigaciones sobre América del Norte de la Universidad Nacional Autónoma de México, Silvia Núñez García, señaló que en un lapso de tres horas es muy difícil abordar todos los pendientes que existen entre estas naciones, pero el tema energético es importante para fortalecer a la región, por lo que “los ojos del mundo entero van a estar observantes de esta cumbre”.

Sin embargo, para los académicos internacionalistas de la Universidad Iberoamericana, Mauricio Meschoulam y Pía Taracena, los temas que priorizarán los tres países son la seguridad ciudadana y de las fronteras, aunque por el carácter fugaz de la reunión entre los mandatarios consideraron que no habrá grandes acuerdos.

Ambos académicos consideraron que lo que posiblemente ocurra durante la reunión entre Enrique Peña Nieto, su homólogo Barack Obama y el primer ministro canadiense Stephen Harper, es que los tres mandatarios discutan los mecanismos para lograr una auténtica “regionalización” de América del Norte.

Lo princiupal es que el presidente Peña Nieto muestra que pese a los problemas de violencia e inseguridad en el territorio nacional, México es un país que está haciendo un esfuerzo para demostrar que también tiene un rostro de innovación, de trabajo y de buena vecindad.

Núñez García aseguró que la relevancia de esta cumbre es “absolutamente contundente”, porque los tres líderes de América del Norte tendrán una serie de elementos que les van a permitir discutir en qué momento están, es decir, “cómo utilizar esta plataforma para continuar escalando la integración de la región”.

Consideró que la integración de bloques regionales, como resultado de la globalización, es de vital importancia y, en ese sentido, los tres mandatarios buscarán cómo hacer de América del Norte una de las regiones más competitivas del mundo, de modo que deberán profundizar en esta integración en el plano económico para impulsar la prosperidad de las tres naciones.

Sin embargo, aclaró que México tiene más desventajas, porque sigue siendo el socio “más débil”, aunque entre los tres haya interdependencia.

Tras señalar que hay evidencias de que en el comercio y la interacción económica entre los tres países, el Tratado de Libre Comercio ha sido un instrumento decisivo, la directora del Centro de Investigaciones sobre América del Norte de la UNAM subrayó que en los puntos que aborden y acuerden, México tendrá el reto mayor.

Ello por la desventaja económica y social que tiene frente a sus dos vecinos, por lo que deberá establecer acuerdos específicos para el intercambio científico “como uno de sus puntales”, ya que México requiere impulsar el desarrollo científico y tecnológico en colaboración con Estados Unidos y Canadá.

Sobre el tema de la seguridad, la maestra Taracena, de la Ibero, señaló que será difícil, porque Estados Unidos no confía en México en este tema, pues el cambio de la estrategia de Peña Nieto y la liberación del narcotraficante Rafael Caro Quintero afectó la cooperación entre ambos países, de modo que en ese aspecto la relación no se ha fortalecido y “hay un distanciamiento muy serio”, acotó.