Oslo. Una meta más dura de la Unión Europea para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero podría crear empleos e impulsar el crecimiento económico para el 2020, en vez de desacelerarlo como temen muchos gobiernos de la UE, indicó el lunes un estudio.

Un cambio en la reducción de emisiones de la actual meta de 20% a un 30% bajo los niveles de 1990 para el 2020 ayudaría a incentivar la innovación, junto con la inversión en una economía de bajo nivel de carbono tras la crisis económica, indicó el reporte.

"La Europa post crisis puede revitalizar su economía combatiendo el desafío climático", según el estudio, liderado por el Instituto Potsdam para la Investigación del Cambio Climático y encargado por el ministerio Ambiental de Alemania.

También señaló que un 30% de reducción impulsaría el crecimiento del producto interno bruto (PIB) en un 0,6% anual, crearía hasta 6 millones de empleos adicionales en Europa para el 2020, además de un aumento de las inversiones europeas del 18% al 22% del PIB.

Para el 2020, ello incrementaría el PIB europeo en 620.000 millones de euros (847.400 millones de dólares), o un 6% sobre las tendencias normales, indicó.

El estudio indicó que varios países se recuperaron de una crisis global en 1929 con un aumento en las inversiones, especialmente militares. Ahora, la inversión en un crecimiento más limpio podría guiar la recuperación tras la crisis financiera del 2007-2008, agregó.

Gran Bretaña, que como Alemania posee metas para realizar profundas reducciones a las emisiones para el 2020 a diferencia de muchos países de la UE que han luchado por librarse del uso de combustibles fósiles, elogió el reporte.

"Este estudio es más realista en mostrar cómo el crecimiento verde podría crear trabajos para los desempleados y nuevos ingresos y prosperidad", dijo el secretario británico de Energía y Cambio Climático, Chris Huhne.

El reporte de 31 páginas asumió que no habría un tratado legalmente vinculante más allá de lo que llamó "promesas modestas" hechas en una cumbre en Copenhague en el 2009, que buscaba evitar más inundaciones, sequías, olas de calor y crecida del nivel de los mares.