Nueva York, Brasilia. En el 2006, el entonces presidente del Banco Central de Brasil, Henrique Meirelles, pidió a Estados Unidos que intercediera ante su propio gobierno para dar a la entidad mayor independencia, según un cable no publicado del Departamento de Estado.

Durante una conversación con diplomáticos de Estados Unidos el 9 de agosto del 2006, poco antes de las elecciones presidenciales en Brasil, Meirelles prometió presionar tras bambalinas en favor de cambios regulatorios que crearían un clima de inversiones más proclive a los negocios estadounidenses en el país sudamericano.

El cable, obtenido por WikiLeaks y entregado a Reuters por una tercera parte, podría convertirse en un bochorno para Meirelles en momentos en que se prepara para sumir un nuevo rol de alto nivel en el gobierno brasileño.

También podría reenfocar el debate en lo susceptible que sigue siendo el Banco Central a interferencias políticas.

"Meirelles pidió que el (gobierno de Estados Unidos) use discretamente su relación bilateral con (Brasil) para hablar sobre la importancia de que el Congreso aprobara una ley que le confiera al Banco Central dicha autonomía", escribieron funcionarios de la embajada de Estados Unidos en el cable.

El documento detalló una reunión introductoria entre el entonces embajador estadounidense, Clifford Sobel, y Meirelles.

"El dijo que el secretario (del Tesoro, Henry) Paulson en particular sería capaz de mostrar ese punto en forma creíble" al entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva y al ministro de Hacienda, Guido Mantega.

El cable sugiere que Meirelles, el funcionario que ha ejercido durante mayor tiempo el cargo de presidente del Banco Central en la historia de Brasil, pensó que Washington sería capaz de persuadir a Lula de algo que él mismo no podría.

Meirelles nunca obtuvo una independencia formal para el Banco Central, pero Lula le dio una relativa libertad para establecer la política monetaria durante su mandato de ocho años, que acabó el año pasado poco antes de que Alexandre Tombini asumiera el cargo junto al nuevo gobierno.

La falta de autonomía legal dio paso a tensiones en algunas oportunidades entre Meirelles y Mantega sobre el nivel de la tasa de interés, lo que alimentó los temores de que la política monetaria pudiera volverse vulnerable a las presiones políticas.

Ambiciones políticas. La oficina de Mantega aseguró que él nunca escuchó de Estados Unidos sobre el tema de la independencia del Banco Central y Meirelles refutó el contenido del documento estadounidense.

"Los comentarios atribuidos a mí no reflejan en forma apropiada el tema de ninguna conversación que haya sostenido", dijo Meirelles a Reuters a través de un mensaje por correo electrónico.

El ex embajador estadounidense Sobel declinó a realizar comentarios.

Para Meirelles, que está a la espera de ser confirmado como director de una nueva agencia del gobierno que supervisará los preparativos de Brasil para organizar los Juegos Olímpicos 2016, la divulgación del cable ocurre en un momento inoportuno.

Las ambiciones políticas de Meirelles están bien documentadas y él se ha mantenido en el ojo público desde que salió del Banco Central hace cuatro meses.

Analistas afirman que la divulgación del cable podría afectar sus aspiraciones profesionales al exponer a nivel internacional lo que algunos consideran una gran debilidad institucional de Brasil, mientras el gobierno trata de reafirmarse en la escena mundial.

También podría ser bochornoso para un funcionario público brasileño el haber acudido a una potencia extranjera para ayudar con asuntos domésticos.

La divulgación del documento tuvo lugar luego de la visita a Brasil el fin de semana pasado del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, cuando buscó mejorar lazos que se vieron presionados en los últimos dos años por disputas comerciales y otros temas, como los vínculos del país sudamericano con Irán.