San Salvador. Miles de simpatizantes del partido gobernante Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) celebraron la noche de este sábado el triunfo obtenido en la segunda vuelta electoral el pasado 9 de marzo.

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) confirmó que el FMLN ganó con el 50,11% ante la opositora Alianza Republicana Nacionalista (Arena), que llegó a 49,89%. La ajustada ventaja de 6.364 votos a favor del Frente fue el centro del debate a lo largo de la semana porque Arena exige al TSE el conteo individual de cada papeleta.

El actual vicepresidente Salvador Sánchez Cerén es hasta ahora el nuevo mandatario electo, que conducirá el destino del país centroamericano los próximos cinco años.

Sánchez Cerén, de 69 años de edad, es un dirigente magisterial convertido en jefe guerrillero, atrayendo la atención internacional porque su victoria se relaciona a casos como el del uruguayo José Mujica y la brasileña Dilma Rousseff.

Junto al ex-alcalde de la ciudad de Santa Tecla, Óscar Ortiz, la dirigencia del Frente entonó el himno nacional y recordó con un minuto de silencio a los caídos durante la guerra civil. Sánchez Cerén y Ortíz son dos ex-jefes guerrilleros que pelearon en la otrora Fuerzas Populares de Liberación (FPL), una de las organizaciones más fuertes de la antigua guerrilla.

La llegada de Sánchez Cerén, de 69 años de edad, un dirigente magisterial convertido en jefe guerrillero y luego transformado en político, consiguió atraer la atención internacional porque su victoria está relacionada a casos como el del uruguayo José Mujica y la brasileña Dilma Rousseff.

De hecho, Sánchez Cerén, quien es recordado por su posiciones estratégicas y negociadoras durante la guerra, reiteró que su mandato estará inspirado en el estilo austero de Mujica.

Sánchez Cerén es el único comandante guerrillero que sobrevive a la dirigencia política actual del FMLN y que firmó el Acuerdo de Chapultepec en 1992, mediante el cual concluyó la guerra civil librada a lo largo de 12 años.

"A todas las fuerzas opositoras les decimos: aquí están nuestras manos y nuestro corazón, van a encontrar el espacio para dialogar en beneficio de todos los salvadoreños. Llamamos a Arena para que nos sentemos a dialogar. No lo interpreten como un signo de debilidad, sino un signo para que construyamos una esperanza", solicitó.

A pesar de todo, TSE todavía debe resolver un recurso de nulidad de las elecciones que fue presentada por los candidatos de Arena, el ex-alcalde capitalino Norman Quijano y el abogado René Portillo, que no aceptan la derrota.

La semana recién pasada estuvo salpicada de diversos disturbios callejeros organizados por la derecha que reclaman la victoria. El actual presidente Mauricio Funes criticó la posición de Quijano y advirtió que el candidato opositor violó la ley al convocar al ejército para que interviniera el domingo pasado. "Esa solicitud a todo punto de vista es ilógico, irracional, anticonstitucional", recalcó Funes.

"La ley es clara, quien gana una elección es aquel quien tiene el 50% más uno de los votos válidos, y Salvador Sánchez Cerén y Óscar Ortiz obtuvieron 6.364 votos más que los que obtuvieron Norman Quijano y Portillo Cuadra. Por lo tanto la ley se ha cumplido", dijo el gobernante.

El TSE responderá a los recursos presentados por Arena, antes de proclamar oficialmente al ganador de los comicios presidenciales más ajustados de la historia salvadoreña.

Sánchez Cerén y Ortiz tomarán las riendas de un país extremadamente polarizado, con una derecha que logró sobreponerse rápidamente tras la derrota en la primera ronda electoral, una economía en crisis, una alta tasa de criminalidad que tiene las extorsiones cometidas por pandilleros como el principal dolor de cabeza de la economía familiar.