Quito. Gema Vera sufrió ayer un fuerte traumatismo en su rodilla derecha, por lo que acudió con urgencia al CRIE (Centro de Rehabilitación Integral Especializado), de Portoviejo. Aunque inicialmente le informaron que solo atendían emergencias de afectados por terremoto, minutos después tuvo la cobertura médica en el mismo lugar.

El servicio de salud en esta ciudad, una de las azotadas en la Costa por el terremoto del 16 de abril, se normaliza de a poco. Ya no se observa el caos que alarmó a los hospitales y clínicas de Manabí –algunos afectados en sus instalaciones– que tuvieron que derivar a sus pacientes a otras ciudades, como Santo Domingo, Guayaquil y Quito.

En la misma sede del CRIE funciona desde el martes 19 el hospital Móvil del Ministerio de Salud (MSP) por la emergencia sanitaria. Sin embargo, esta unidad no es suficiente.

Además de ser temporal y móvil, no compensa la ‘brecha’ que hay en la población del Distrito 4 de Salud, que comprende a Manabí y Santo Domingo, ya que el estándar mundial es de 2-3 camas por cada 1.000 habitantes, admitió la ministra de Salud, Margarita Guevara.

En el plan de desastre, el MSP desplazó a Manabí 19 unidades móviles generales, cuatro hospitales móviles: dos del MSP, en Portoviejo y en Bahía de Caráquez; uno de las Fuerzas Armadas y otro de Samaritan’s Purse, en Chone. Además 51 ambulancias, indicó Guevara.

Pero por esta emergencia se requieren 3.000 voluntarios especializados en el área de salud. Ante esta necesidad, Guevara se reunió ayer con la red de universidades en Portoviejo para reclutar a colaboradores.

“No podemos perder tiempo capacitando, por ende con la red de universidades nos vamos a organizar con los alumnos de posgrado o pregrado de años finales (de Medicina)”, dijo.

Además, 800 colaboradores de otras zonas distritales se sumaron, pero temporalmente.

“En la zona 4 tenemos 8.456 personas de salud, entre personal administrativo y operativo, estamos analizando la brecha que tenemos y vamos a completar las 10.000 personas que la zona necesita”, detalló.

Esa brecha de unas 1.700 es la que el MSP va a contratar para el hospital de especialidades en Portoviejo, que tendrá 508 camas. “El estándar es 2 por cada 1.000 habitantes... y con las 500 camas ya no hay brecha (en la zona)”, dijo Guevara.

Con la edificación, prevista para el 2015 y luego –según el Ministerio– estaría a fines de este año, Portoviejo cubriría su demanda sanitaria con el hospital público Verdi Cevallos, el cual tuvo leves daños en emergencia, que antes del sismo fue cerrado por remodelación.

En Manta, el hospital general Rodríguez Zambrano evacuó a sus pacientes por el sismo. Pero ya se reactivaron ciertos servicios, porque no habría daños estructurales. En cambio, en el hospital del IESS de esa localidad sí hay afectación estructural y no estructural.

Agregó que se ha evaluado con expertos del MSP y de la Organización Panamericana de la Salud a 233 unidades de la zona. De esa cifra, trece tienen afectaciones moderadas.

En los hospitales Napoleón Dávila, de Chone y el Miguel H. Alcívar, de Bahía, que presentaban afectaciones estructurales y no estructurales, podrían reconstruirse paredes y mampostería, indicó Guevara