La versión 2015 de los Premios Latinoamérica Verde (Ecuador), que convocó a más de mil proyectos de 23 países de la región más España como invitado, destacó en el lugar 13 en categoría “Residuos” al proyecto local de la fundación Chilenter y 26 en la categoría general.

Los Premios Latinoamérica Verde tuvieron su primera versión en el 2013 con gran éxito, ya que pocas instancias reúnen a tantas organizaciones y empresas dedicadas a temas ambientales. Se definen como “la celebración del crecimiento de la conciencia ambiental en la Región” y su objetivo es reconocer públicamente a las personas que contribuyen a la preservación del ambiente en sus prácticas personales, corporativas, institucionales y empresariales. En esta versión 2015, los “Óscar Medioambientales” abrieron su segunda convocatoria, dirigida a 24 países. De los más de mil proyectos presentados, fueron seleccionados los mejores 500 para ser parte de la vitrina que tendrá el evento, que se realizará el 25 y 26 de septiembre en Guayaquil, Ecuador.

“Estos premios han tenido mucha difusión y buena acogida en el sector medioambiental, y es por eso que nos pone muy contentos haber destacado en un lugar tan alto del ranking. Estar 13 en la categoría ´Residuos’ es para sentirse satisfecho de lo hecho hasta ahora, pero también una motivación muy grande para seguir innovando en Chile en materia de residuos electrónicos, y así en la próxima versión aspirar a un lugar aún más alto”, declara Irina Reyes, directora ejecutiva de fundación Chilenter.

Chilenter está invitado al evento anual de Guayaquil para exponer su labor social a través de la gestión sustentable de residuos electrónicos.

Chilenter es una organización sin fines de lucro, perteneciente a la red de fundaciones de la Dirección Sociocultural de la Presidencia, a cargo de Paula Forttes, tiene 13 años de vida trabajando por disminuir la brecha digital en el país de una forma sustentable, a través de la reutilización y reciclaje de residuos electrónicos. Recibe equipos tecnológicos en desuso de parte de empresas y personas, reacondicionando lo que cumple con ciertos estándares, para poder donarlo a colegios y organizaciones sociales. Lo que no cumple el estándar se recicla, valorizando partes y piezas a nivel nacional e internacional.