Lima. La viceministra de Minas del Perú, Susana Vilca, dijo hoy que el Gobierno central buscará un entendimiento entre la población y las empresas que operan en la región Tacna, especialmente la minera Southern, durante la mesa de diálogo se instala hoy en la zona.

En este espacio se atenderán los reclamos de las organizaciones civiles de Tacna, en relación al uso de las aguas, la contaminación y las inversiones de proyectos mineros en la región.

Vilca destacó la importancia de entender que la minería tiene que empatar con la sociedad para superar conflictos.

“Nuestro objetivo es que todos se beneficien y que a la vez se entiendan. Esto se dará cuando concordemos objetivos comunes, para que la riqueza minera beneficie al empresario, al Estado y a la población. En esta mesa de diálogo habrá un encuentro de esos tres estamentos, para trabajar tranquilos y para que la gente no haga movilizaciones y paros”, señaló al Diario Oficial El Peruano.

Afirmó que uno de los problemas de Tacna apunta a la falta de agua, y por ello -dijo- cuando se presenta un proyecto como el de la Southern, que si bien plantea la reutilización del agua para ampliar su producción, da lugar a que la gente se pregunte por qué se va a utilizar el recurso en eso, más aun cuando hace falta.

Refirió que el diálogo servirá para que Tacna pueda encontrar una salida ordenando sus recursos hídricos, de modo que la minera pueda trabajar y la población pueda tener agua para su consumo.

Consideró que la presencia de la Autoridad Nacional del Agua, de los ministerios de Agricultura, del Ambiente y de Energía y Minas, permitirá encontrar una salida.

“Si es necesario se revisará algunas licencias, pero lo que se tenga que ordenar se hará, como resultado del diálogo. Es cuestión de mirar todo en conjunto y no solamente desde un punto de vista. Ese conjunto hará que tengamos un resultado que satisfaga a todos”, anotó.

Precisó que el viceministerio de Minas instalará la mesa de trabajo en Tacna y seguirán atentamente su desarrollo.

En otro momento, dijo que el problema de la minería informal se debe afrontar desde una óptica social, porque la gente se dedica a esta actividad por falta de trabajo y el Estado debe esforzarse para formalizarlo.

“Eso implica inclusión, pero hay que mirar bien, porque hay grupos invasores de terrenos. Buscamos acuerdos entre el titular minero y los mineros artesanales, en los casos en que estos últimos llevan décadas en estas zonas. Esa es la diferencia entre esta gente y los que invaden”, acotó.

Recordó que el Plan Nacional de Formalización, el programa de Apoyo a los Gobiernos Regionales, y las mesas que se crean desde la Presidencia del Consejo de Ministros, por un pedido de las comunidades o empresas, pueden contribuir en esa tarea.