La Habana. El gobierno colombiano y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron este sábado en La Habana, Cuba, un acuerdo para impulsar el desminado en el país sudamericano.

"El gobierno y las FARC hemos acordado solicitar a la organización Ayuda Popular Noruega liderar y coordinar la implementación de un proyecto de limpieza y descontaminación" de minas colocadas en zonas rurales como parte del conflicto armado entre las dos partes, señaló un comunicado leído por diplomáticos de Cuba y Noruega.

Rodolfo Benítez y Dag Nylander representan a Cuba y Noruega, respectivamente, como países garantes del diálogo de paz que realizan en la capital cubana el gobierno y la guerrilla colombiana, desde noviembre de 2012.

El acuerdo busca avanzar en la construcción de confianza y "contribuir a generar condiciones de seguridad para los habitantes que se encuentran en la zona de riesgo por la presencia de minas".

El gobierno del presidente colombiano Juan Manuel Santos, en otro comunicado leído por el jefe de su delegación negociadora, el ex vicepresidente Humberto de la Calle, dijo que "se trata de un nuevo y decisivo paso en el desescalamiento del conflicto armado".

"Será un trabajo en el que participarán miembros representantes de las FARC, sin uniformes, sin armas y previa suspensión temporal de las órdenes de captura, de acuerdo con la leypara brindar la información requerida y acompañar el proceso de desminado", explicó.

"Nuestro objetivo principal con estas conversaciones es poner fin al conflicto evitando así víctimas futuras en nuestro país, por eso la propuesta de desminado es un primer paso, pero un paso gigante hacia la paz", afirmó De la Calle.

Por su parte el jefe del equipo negociador de la guerrilla, Iván Márquez, aseguró que se trata de una jornada memorable para el proceso de paz, el cual aseguró marcha "por buen camino".

Márquez subrayó que las dos partes han entregado a Colombia un acuerdo humanitario que contribuirá al proceso de paz.

El acuerdo se logró la misma semana en que un grupo de altos mandos militares de Colombia dialogaron por primera vez, frente a frente, con comandantes de la guerrilla para evaluar la posibilidad de un eventual alto al fuego.

De acuerdo con cifras del gobierno colombiano, casi 11.000 personas han resultado heridos o muertos desde 1990 en el país por minas terrestres y dispositivos sin explotar, víctimas de las cuales 1.101 son menores de edad.