Ciudad de México. El gobierno de México presenta a la comunidad internacional una estrategia hacia el desarme nuclear, como conclusión de la segunda Conferencia Internacional sobre el Impacto Humanitario de las Armas Nucleares, celebrada el 13 y 14 de febrero en Nayarit, México.

"La conferencia ha marcado un punto de no retorno en los esfuerzos internacionales hacia el desarme nuclear", destacó la cancillería mexicana.

Juan Manuel Gómez Robledo, subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la cancillería y presidente de la Conferencia, respondiendo a las solicitudes de los participantes, enfatizó que ha llegado el momento para materializar los esfuerzos encaminados a lograr el desarme nuclear y planteó una estrategia para avanzar hacia dicho objetivo.

Gómez Robledo subrayó que la Conferencia de Nayarit hace un llamado a iniciar un proceso diplomático que tenga como objetivo la eliminación total de las armas nucleares, en un proceso con un calendario establecido, en el foro más adecuado y sobre la base de un marco de trabajo sustantivo.

Por lo anterior, México recibió "con agrado la iniciativa de Austria de ser sede de la Tercera Conferencia Internacional sobre el Impacto Humanitario de las Armas Nucleares, reafirmando con ello el nuevo impulso de la comunidad internacional para lograr un mundo libre de armas nucleares".

La Conferencia de Nayarit contó con la participación de representantes provenientes de 146 países, 119 representantes de organizaciones de la sociedad civil, así como de 10 organizaciones internacionales -dentro y fuera del sistema de la ONU-, 35 sociedades nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, legisladores y académicos.

Durante la Conferencia de Nayarit, expertos nacionales e internacionales demostraron los efectos letales y nocivos que tendría la detonación de cualquier arma nuclear, de manera intencional o accidental, en ámbitos como la salud pública, el cambio climático, la seguridad alimentaria, el desarrollo, el crecimiento económico y el desplazamiento de las poblaciones, entre otros.

El 14 de febrero marca el 47 aniversario de la apertura a firma del Tratado de Tlatelolco, piedra angular de la contribución de América Latina y el Caribe al objetivo del desarme nuclear.

Con este Tratado, América Latina y el Caribe se consolidó como la primera zona densamente poblada libre de armas nucleares en el mundo. Este logro le valió al diplomático mexicano Alfonso García Robles el Premio Nobel de la Paz en 1982.

Impulsando la Conferencia de Nayarit, "México reiteró su compromiso como actor con responsabilidad global, con el objetivo de alcanzar y mantener un mundo libre de armas nucleares", añadió el diplomático mexicano.