Roma. La relación de Estados Unidos con Pakistán no siempre es fácil pero ha sido productiva para ambos, dijo este jueves la secretaria de Estado Hillary Clinton luego de que la muerte de Osama bin Laden generó dudas sobre la alianza.

El descubrimiento de que el líder de Al Qaeda había vivido por años en Abbottabad, al norte de la capital de Pakistán, generó dudas en Washington sobre si Islamabad era un socio confiable en la lucha contra el terrorismo.

"No siempre es una relación fácil, ustedes saben eso", dijo Clinton en Roma antes de una reunión de la alianza que lucha contra las fuerzas del líder libio Muammar Gaddafi.

"Pero por otro lado, es productiva para los dos países y la cooperación entre nuestros gobiernos, nuestros Ejércitos y nuestras fuerzas de seguridad va a continuar", agregó.

Funcionarios de Pakistán dijeron que están comprometidos con la lucha contra el extremismo y que su país ha sufrido lo mismo que otros por las acciones de los militantes.

Clinton también dijo que bin Laden había sido un objetivo claro para Estados Unidos durante casi diez años, pero que su muerte no ponía fin a la lucha contra Al Qaeda.

La funcionaria declinó hacer comentarios sobre los detalles de la operación de las fuerzas especiales de su país que dio muerte a bin Laden en Pakistán.

Funcionarios estadounidenses dijeron inicialmente que bin Laden estaba armado pero después señalaron que no lo estaba, generando preocupaciones entre algunos europeos sobre si la muerte del líder de Al Qaeda fue legal.

En tanto, Clinton señaló que los levantamientos contra líderes autoritarios en Oriente Medio y el Norte de Africa demuestran que las ideas de bin Laden están siendo rechazadas.

"Su ideología de odio y violencia está siendo rechazada (...) La gente en Oriente Medio y Africa protesta en forma pacífica por un futuro mejor".