Washington. La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, visitará este sábado y domingo a cinco países que alguna vez fueron parte de la Unión Soviética, en parte para disipar los temores de que mejores relaciones entre su país y Rusia podrían costarles caro.

Clinton partió este jueves a Ucrania, Polonia, Azerbaiyán, Armenia y Georgia, en su primer viaje a esos países como la máxima diplomática estadounidense.

El esfuerzo del presidente estadounidense, Barack Obama, por "reiniciar" las relaciones con Rusia ha dejado dudas en la región -notablemente en Georgia- de que Washington podría descuidar sus intereses a cambio de relaciones mejoradas con Moscú.

Funcionarios estadounidenses niegan esas teorías y señalan que las mejores relaciones ruso-estadounidenses son buenas para los vecinos de Rusia y que los países no tendrían que elegir entre uno u otro país.

La Guerra Fría volvió vengativa esta semana cuando funcionarios estadounidenses arrestaron a 10 supuestos espías rusos -un onceavo fue detenido en Chipre-, pero Estados Unidos y Rusia dijeron que el caso de la supuesta red de espionaje no dañaría los lazos.

El viaje de Clinton -durante el fin de semana de las festividades del 4 de julio, cuando se celebra la independencia estadounidense- podría ayudar a contrarrestar las preocupaciones regionales sobre el descongelamiento ruso-estadounidense, según analistas y funcionarios estadounidenses.

"(Ella) intenta reducir algo del daño que es percibido se hará por el reinicio (...) la idea de que Estados Unidos ha esencialmente abandonado a sus aliados post-soviéticos", dijo Matthew Rojansky, vicedirector del Programa Rusia y Eurasia del Legado Carnegie para la Paz Internacional.

Rojansky consideró que el que la secretaria de Estado estuviera allí el cuatro de julio no es un mal simbolismo, destacando que no creía que el Gobierno de Obama le diera poca atención a los vecinos de Rusia.

Philip Gordon, subsecretario de Estado para asuntos europeos y euroasiáticos, dijo a la prensa esta semana: "Queremos llegar más allá de la noción de que la diplomacia y seguridad europea es un juego de suma cero y que los países en Europa central deben escoger si serán pro-rusos o pro-estadounidenses".

También dijo que "la mejor relación con Rusia no es a costa de nuestra relación con países soberanos e independientes que están cerca de Rusia (...) Esto será una oportunidad (...) de reiterarlo y demostrarlo".

Clinton parte su viaje en Kiev, donde este viernes se reunirá con el presidente ucraniano Viktor Yanukovich, quien asumió el cargo el 25 de febrero y cumplió rápidamente muchas predicciones previas a las elecciones de que orientaría a Ucrania de vuelta a su antiguo dueño soviético.

Bajo Yanukovich, Ucrania ha aprobado el permitirle a la flota rusa del Mar Negro mantener su base en Crimea hasta el 2042 y abandonó el objetivo de unirse a la OTAN, meta de su predecesor pro Occidente Viktor Yushchenko.

Clinton se detendrá el sábado en Cracovia, Polonia, para un encuentro de la Comunidad de Democracias, un grupo que promueve las normas democráticas, para luego visitar Azerbaiyán y Armenia.