Buenos Aires. El puerto argentino de Rosario, una de las mayores terminales de granos del mundo, operaba con normalidad este lunes, pese a la extensión de una protesta de compañías de transporte de carga en camiones que se teme que afecte a las exportaciones.

La Federación de Transportadores Argentinos (FETRA) inició la semana pasada una huelga en la provincia de Buenos Aires para reclamar al gobierno regional un aumento en la tarifa de cargas, entre otras medidas, pero ante la falta de acuerdo extendió la protesta al área portuaria clave de Rosario.

Los transportistas amenazaron con bloquear los accesos a las terminales de Rosario el lunes, pero hasta el momento las plantas agroexportadoras operaban sin mayores inconvenientes.

"El tránsito de camiones fue normal en la mañana, aunque hubo poco movimiento. Algunas plantas cerraron preventivamente el ingreso a camiones, otras no", señaló a Reuters Gabriel Abbo, gerente de la Cámara de Comercio e Industria de San Lorenzo, en el norte de Rosario.

Una fuente de la policía local dijo que no había bloqueos de rutas ni de los accesos a los puertos.

Según fuentes de la industria, el ingreso de camiones a las firmas que operan en el polo de Rosario fue hasta un 5% superior al habitual la semana pasada, con el fin de incrementar sus ya abundantes reservas.

En la región operan algunas de las comercializadoras de alimentos más importantes del mundo, como Bunge, Cargill , Louis Dreyfus y Noble, que sólo tendrían problemas en sus embarques si la protesta se endureciera.

Las negociaciones entre FETRA y las autoridades fracasaron la semana pasada y parecen estancadas.