Lima. A menos de un mes de las elecciones presidenciales de Perú, la incertidumbre en torno a las políticas económicas del nuevo gobernante ha llevado a muchos inversores extranjeros a reducir su exposición en el país.

El candidato nacionalista Ollanta Humala y la abogada conservadora Keiko Fujimori mantienen un virtual empate en las en encuestas -aunque Fujimori se anotó recientemente una leve ventaja- y ambos aspirantes a la presidencia han generado nervios entre los inversionistas, cada uno de una manera diferente.

El mayor temor es que Humala, que sostiene que debe hacerse más para extender los beneficios del crecimiento económico a los peruanos que viven en la pobreza, desactive años de reformas de libre comercio y perjudique la inversión extranjera, especialmente en el vasto sector minero peruano.

Pero por otro lado, también están preocupados por el hecho de que Fujimori es una persona desconocida en el ámbito internacional, aunque en su campaña ha mantenido un tono amistoso con el mercado.

El administrador de dinero de BlackRock Will Landers, quien supervisa unos US$10.500 millones en activos latinoamericanos, ha reducido sus inversiones a la mitad, al 2% en su cartera al avanzar la campaña electoral.

Landers dice que los inversionistas no asumirán que Humala será alguien parecido al ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien promovió políticas fiscales estables, sino más bien parecido al presidente socialista venezolano, Hugo Chávez, señalado como ex mentor político de Humala.

Humala, que causó angustias en la comunidad de inversores internacionales por su duro discurso durante la campaña de 2006, ha moderado su tono, prometiendo mantener una baja inflación, tener un presupuesto equilibrado y respetar los diversos tratados de libre comercio de Perú si resulta electo presidente en las elecciones del 5 de junio.

Muchos inversores, no obstante, siguen temerosos. Apenas hace poco tiempo, Humala causó preocupación entre los peruanos y los inversores al proponer utilizar los fondos privados de pensiones para financiar un sistema operado por el gobierno para el retiro de personas mayores de 65 años.

"Nacionalizar los fondos de pensiones no funciona, tal como lo vimos en Argentina", dijo Landers, agregando que recortaría aún más sus inversiones en Perú, incluso si bajan los precios, si no mejora la situación en ese país o si Humala gana la presidencia y sus políticas no son amistosas al mercado.

Bill Witherell, jefe economista global y gerente de cartera internacional con Cumberland Advisors, dijo que eliminó su exposición en Perú antes de las elecciones debido a la reciente caída en el mercado de acciones del país.

La bolsa local ha repuntado desde una caída de 22% a fines de abril, perdiendo cerca de US$18.000 millones en su valor. Se recuperó ligeramente la semana pasada después que una encuesta mostró a Fujimori con leve ventaja sobre Humala.

Pero el avance de Fujimori -hija del encarcelado ex presidente Alberto Fujimori, quien introdujo las reformas de libre mercado hace dos décadas- no logra convencer a muchos inversores de que Perú es un buen lugar para invertir en este momento.

"Keiko Fujimori no es una historia clara como nos gustaría que fuera", dijo Michael Reynal, quien opera un fondo internacional de mercados emergentes de 1.700 millones de dólares con Principal Global Equities.

"Ella ha dicho que quiere mantener un tipo de inversión externa pro-privatización, pero sabemos muy poco de ella y de su experiencia", agregó.

Donald Elefson, gerente de cartera con el fondo Harding Loevner Funds, ve grandes riesgos en ambas partes de la ecuación política peruana. "Hay una nueva conciencia de riesgo político en lo que respecta a inversiones en valores", sostuvo.

Elefson, que administra el fondo de US$210 millones y que tenía más de tres por ciento de activos peruanos en el fondo antes de las elecciones, no ve señales convincentes, sin importar quién gane el 5 de junio.

"No hay nada que ganar porque si uno compra y gana Fujimori, el mercado subirá pero luego retrocederá y se estancará", dijo, al referirse a las expectativas de que un avance del mercado por el alivio tras el resultado no será sostenido por los fundamentos peruanos. "Al mismo tiempo, si Fujimori no gana uno perderá mucho más de lo que uno va a ganar", agregó.

De las 1.600 carteras mundiales que actualmente poseen acciones peruanas, sólo 250 dedican un 1% o más de sus activos al país y sólo 18 portafolios tienen un 5% o más, según Lipper, una compañía de Thomson Reuters que da seguimiento a datos de fondos mutuos.

"Espero que ambos candidatos en las próximas semanas hagan anuncios positivos con respecto a la economía y mantengan el estado del juego. Fujimori lo ha hecho, y para darle crédito a Humala, ha comenzado a dar pasos en esa dirección y es por eso que no se quiere rescatar", dijo Reynal.

Jacek Dzierwa, estratega global de U.S. Global Investor con sede en San Antonio, Texas, que tiene US$3.100 millones en activos bajo administración, es incluso más optimista, viendo una oportunidad de compra en la actual incertidumbre y volatilidad del mercado

Dzierwa, quien administra acciones en mercados emergentes y basadas en materias primas, espera que incluso si Humala gana se mantendrá en sus inversiones por alrededor de 12 a 24 meses después de la elección antes de tomar cualquier radical cambio de política.