Ginebra. Investigadores de derechos humanos de la ONU pidieron este viernes a Estados Unidos que revele todos los datos relacionados con la muerte de Osama Bin Laden, sobre todo si había algún plan para capturarlo.

Christof Heyns, relator especial de ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias del organismo, y Martin Scheinin, relator especial de protección de los derechos humanos en la lucha anti-terrorista, dijeron que, en algunos casos excepcionales, puede usarse una fuerza letal en "operaciones contra terroristas".

"Sin embargo, la norma debe ser que los terroristas sean tratados como criminales, a través de los procesos legales de arresto, juicio y castigo decidido judicialmente", indicaron los expertos independientes en un comunicado conjunto.

"Con respecto al reciente uso de fuerza letal contra Osama bin Laden, los Estados Unidos de América deben revelar los hechos con el fin de permitir una evaluación en términos de las leyes estándar de los derechos humanos internacionales", agregaron.

Los investigadores, que reportan al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, destacaron que será de suma importancia saber si la planificación de la misión incluyó un esfuerzo por capturar a bin Laden. Estados Unidos está entre los 47 miembros del consejo.

Algunos en Europa y el mundo musulmán condenaron el reconocimiento de Estados Unidos de que bin Laden no estaba armado cuando fue baleado en la cabeza y advirtieron que esto, al igual que la decisión de lanzar su cuerpo al mar -una práctica poco habitual en el Islam- podría provocar una represalia.

Navi Pillay, la máxima funcionaria de derechos humanos de la ONU, también llamó el martes a ofrecer más información sobre el operativo, enfatizando que todas las operaciones anti-terroristas deben respetar la ley internacional.

"Hemos abierto un interrogante sobre lo que ocurrió precisamente, se necesitan más detalles en este momento", dijo el viernes su portavoz Rupert Colville en una rueda informativa en Ginebra.

El portavoz respondió que no estaba al tanto de que la oficina de Pillay hubiera tenido algún contacto con autoridades estadounidenses sobre el tema esta semana.

En tanto, las semana laboral promedio se mantuvo en 34,3 horas por tercer mes seguido y no hubo señales de presiones salariales, dado que las ganancias por hora subieron solo 3 centavos de dólar.