Atenas. El izquierdista griego Alexis Tsipras prometió este viernes revertir los recortes de salarios y pensiones, nacionalizar bancos y congelar las privatizaciones si gana la elección de este mes.

Primero en el último sondeo de opinión, el combativo líder mantuvo la retórica radical que ha horrorizado a los acreedores del país pero le está sumando apoyos antes de la votación del 17 de junio, que es considerada como un referendo sobre el futuro de Grecia en la zona euro.

En un discurso de una hora en el que delineó su plataforma económica para la elección, Tsipras colmó a sus seguidores con una serie de promesas, desde salvar a las familias endeudadas hasta reducir los impuestos sobre la leche y el pan y elevar los impuestos a los ricos.

"El ajuste que estamos proponiendo va a provenir de gravar a los ricos y a aquellos con altos ingresos", dijo el político de 37 años ante una multitud que gritaba "¡Es el momento de la izquierda!".

Opositor vehemente del rescate internacional, que depende de profundos recortes del gasto, Tsipras prometió cancelar el programa de 130.000 millones de euros (US$161.000 millones).

Grecia depende del dinero de la Unión Europea y el Fondo Moneterio Internacional para evitar la bancarrota y quienes deciden sobre las políticas, cada vez más alarmados, han advertido a los griegos que se arriesgan a un doloroso regreso del drama si abandonan el programa y las medidas de austeridad que trae aparejadas.

El sector bancario que Tsipras quiere nacionalizar está a punto de colapsar, sacudido por la recesión y su exposición a la deuda soberana, cuyo valor ha sido drásticamente rebajado. El aclaró que quiere nacionalizar los bancos que recientemente han sido recapitalizados.

Pero los sondeos de opinión muestran que sus propuestas populistas han tenido éxito entre los votantes que están lidiando con el elevado desempleo y la caída de la calidad de vida, luego de una serie de recortes de salarios, jubilaciones y gastos.

La mayoría de las encuestas muestran a su partido SYRIZA empatado o levemente por detrás de los conservadores de Nueva Democracia, que apoyan el rescate, aunque el respetado sondeo de Public Issue para el diario conservador Kathimerini el viernes otorgó una ventaja de seis puntos porcentuales a la agrupación de izquierda.

Los encuestadores no se animan a arriesgar el resultado de la elección debido a que la carrera está demasiado reñida y el volátil ánimo de los votantes complica los pronósticos. La elección se convocó luego de unos comicios inconclusos el mes pasado en los que ningún partido pudo formar un Gobierno.

Grecia está en su quinto año de recesión y una de cada cinco personas está desempleada. Con los ingresos fiscales agotados en una economía en contracción, las autoridades han advertido que el país podría quedarse sin dinero este mes sin una nueva inyección de ayuda.

El presidente de la mayor empresa pública griega, PPC, dijo a Reuters que la nación sufrirá cortes de energía más adelante este año a menos que sus acreedores autoricen una inyección de dinero de emergencia que les permita a los productores de energía comprar combustible.

Los últimos datos económicos divulgados el viernes mostraron que el sector manufacturero se volvió a contraer en mayo, pero a un ritmo menor que el del mes anterior. Sin embargo, una caída en la producción y los pedidos forzó a las firmas a eliminar más puestos de trabajo.