Madrid. La Justicia española celebrará mañana jueves la vista de extradición del ex inspector Juan Antonio González Pacheco, conocido como Billy el Niño, reclamado por Argentina por torturas durante la dictadura franquista (1936-1975).

La Fiscalía se opone a la extradición al considerar que los hechos estarían prescritos y se pueden investigar en España.

La sesión se celebrará en la Audiencia Nacional, que el día 3 de abril acogió otra vista de extradición dentro de la misma querella planteada en Argentina, en esa ocasión la del ex guardia civil Jesús Muñecas Aguilar, conocido como capitán Muñecas, que se opuso a ser entregado.

En la vista del capitán Muñecas, el fiscal Pedro Martínez Torrijos, el mismo que acudirá a la de Billy el Niño, también se negó a que se le extraditara al considerar que los hechos están prescritos.

No obstante, el fiscal alentó al gobierno argentino a presentar una denuncia en el juzgado de la localidad vasca de Zarauz (norte), donde supuestamente el ex guardia civil cometió torturas en la década de los sesenta siglo pasado.

En el informe, el fiscal afirmó que los hechos por los que se le reclama -torturas a trece personas durante el tiempo en que estuvieron detenidas entre 1968 y 1975- estarían prescritos y, en todo caso, serían competencia de la justicia española y no de la Argentina y así se evitaría una duplicidad de procesos.

La extradición de estos dos ex miembros de la Policía y la Guardia Civil, la pidió la juez argentina María Servini tras admitir una querella contra ellos por homicidio agravado, privación ilegal de la libertad, torturas y sustracción de menores (lo que aludiría a la trama de los bebés robados) durante la época franquista.

Billy el Niño, de 67 años, está reclamado por un delito de torturas que habría cometido sobre trece personas durante el tiempo en que estuvieron detenidas entre 1968 y 1975 en las cárceles madrileñas de Yeserías y Carabanchel.

El ex inspector, que aparece hasta en 17 querellas del franquismo por delitos de torturas, fue condenado por malos tratos, pero se benefició de la Ley de Amnistía que España aprobó en 1977.