Washington. Desde el surgimiento de las autodefensas de Michoacán, México, pasando por el asesinato de una ex Miss Venezuela, las pandillas en Centroamérica y la muerte de policías en Argentina a manos de delincuentes, la inseguridad ciudadana encabeza la lista de las principales preocupaciones de los latinoamericanos.

Naciones Unidas no duda en calificar el tema como “epidemia” y considera a la región la más insegura del mundo, con uno de cada tres habitantes víctima de un delito, principalmente robo.

La violencia tiene muchas causas, la mayoría conocidas. Lo que más urge son soluciones. El coordinador de Seguridad Ciudadana para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, Rodrigo Serrano-Berthet, propone fortalecer a los gobiernos municipales contra la violencia y generar alianzas locales.

Dice que "la inseguridad ocupa los primeros lugares de las principales preocupaciones de los latinoamericanos porque no se han logrado bajar las altas tasas de crimen y violencia. Otros problemas como la inflación, la pobreza y el desempleo han mejorado. Pero la incidencia del crimen y la violencia se ha mantenido estable en las últimas décadas, en niveles muy altos, mucho más que otras regiones".

De acuerdo a los datos del experto, América Latina y el Caribe concentra casi el 9% de la población mundial pero padece más del 30% de los homicidios. Siete de los diez países con las tasas más altas de homicidio en el mundo están en la región.

América Latina y el Caribe concentra casi el 9% de la población mundial pero padece más del 30% de los homicidios. Siete de los diez países con las tasas más altas de homicidio en el mundo están en la región.

"Si tomamos las 50 ciudades con mayores tasas en el mundo, 42 son latinoamericanas, incluyendo las primeras 16. Inclusive en los países con bajas tasas de homicidio, como Argentina o Uruguay, la sensación de inseguridad es altísima debido en parte a los altos niveles de victimización, principalmente robos y hurtos y al nivel de violencia asociado con ellos", explica Serrano-Berthet.


A su juicio, las zonas más peligrosas de la región varían según el tipo de delito. "Por homicidios, los países con más altas tasas por subregión son Honduras, El Salvador, Guatemala y México en Centroamérica; Venezuela, Colombia y Brasil en Sudamérica; y Belice y Jamaica en el Caribe. Pero si tomamos las tasas de victimización total -por cualquier tipo de crimen violento- vemos una pintura distinta, donde países como Ecuador, Perú, Bolivia, México, Uruguay y Argentina lideran el ránking. O sea, de una u otra manera, afecta a todos los países de la región. Por eso es la principal preocupación de los latinoamericanos", explica.


Dentro de este cuadro complejo ¿hay casos de éxito en la lucha contra la inseguridad?. El experto del Banco Mundial dice que sí. Señala que hay muchos países y ciudades donde se han logrado bajar drásticamente los índices de violencia, siendo los casos más destacados Bogotá, Medellín, San Pablo y Recife.

"En todos eso lugares hay un conjunto de políticas que parecen repetirse. Por ejemplo, una policía más orientada a resultados, que usa la información de manera intensiva para orientar acciones de prevención y control, regulaciones que controlan las armas y el dispendio de alcohol, programas que se focalizan en dar oportunidades a los jóvenes en riesgo o revitalizar zonas calientes a través de respuestas integrales que movilizan a la comunidad activamente en la respuesta", subraya Serrano-Berthet.