Excelsior.com.mx. De acuerdo con el Índice de Desarrollo Democrático de América Latina 2014, México mejoró sus capacidades para asegurar bienestar social y operar con eficiencia económica.

El documento, elaborado anualmente por la organización alemana Konrad Adenauer Stiftung y la consultora argentina PoliLat, indica que México es la sexta democracia con mejores calificaciones, de una lista de 18 naciones evaluadas, siendo superado por Uruguay, Chile, Costa Rica, Argentina y Perú.

Según el reporte, México ha mejorado respecto de la participación de los partidos políticos en el Poder Legislativo y en el acceso a la información pública; no obstante, las flaquezas están en la elevada percepción de corrupción.

El estudio registró retrocesos en materia de derechos políticos y libertades civiles, así como en calidad institucional y eficiencia política.

Entre las debilidades que muestra México se encuentra el “condicionamiento” de las garantías individuales a causa de la inseguridad y una percepción negativa sobre el respeto a las libertades ciudadanas.

México forma parte del grupo de países con desarrollo democrático medio, que superan al promedio regional, señala el documento divulgado el viernes pasado.

México, sexto lugar en desarrollo democrático

Este año, México ganó terreno en sus capacidades para asegurar bienestar social y operar con eficiencia económica; no obstante, tuvo retrocesos en materia de derechos políticos y libertades civiles, así como en calidad institucional y eficiencia política, reveló el Índice de Desarrollo Democrático de América Latina 2014 (IDD-Lat).

México resultó la sexta democracia con mejores calificaciones de una lista de 18 naciones evaluadas; es superado por Uruguay, Chile, Costa Rica, Argentina y Perú. En los últimos sitios están Honduras, República Dominicana y Guatemala, según el estudio.

Entre las debilidades que muestra México en materia de derechos políticos y libertades civiles está el “condicionamiento” de las garantías individuales a causa de la inseguridad y una percepción negativa sobre el respeto a las libertades ciudadanas.

Ahí el país descendió a la posición 14, por lo que forma parte del grupo de naciones con desarrollo democrático “bajo”.

De la calidad institucional y eficiencia política, el IDD-Lat 2014 señala que México ha mejorado en la participación de los partidos en el Poder Legislativo y en el acceso a la información pública; no obstante, las flaquezas están en la elevada percepción de corrupción y en la presencia de factores que propician la desestabilización democrática. En este renglón, México bajó al lugar 7, pero se mantienen en desarrollo medio.

México, por arriba del promedio

“México ha empeorado levemente este año su puntaje del índice de desarrollo democrático 1,5%, acercándose al peor valor de la serie histórica, que obtuvo en 2011. Forma parte del grupo de países con desarrollo democrático medio, que superan al promedio regional. Pese a su retroceso, logra subir una posición en el ránking latinoamericano, del séptimo al sexto”, refiere el documento hecho público en Buenos Aires, Argentina.

En 2002, cuando comenzó la evaluación, México tenía una calificación global de seis mil 340 puntos, lo que lo colocó como la cuarta mejor democracia de América Latina. Desde entonces el país no ha podido mejorar sus notas, pues en 2007 obtuvo cinco mil 566 puntos; en 2011 tocó fondo, con cuatro mil 924 puntos y desde entonces ha subido lentamente hasta colocarse en los actuales cinco mil 19 puntos.

De acuerdo con el Índice de Desarrollo Democrático 2014, el país azteca sale mejor evaluado en la capacidad para generar políticas que aseguran bienestar, pues escaló a la posición nueve.

En este rubro, las fortalezas están en la mayor matriculación en el nivel secundaria y el bajo desempleo urbano; en contraste, las recomendaciones del estudio son mejorar el gasto público en educación, elevar la calidad de los servicios de salud y reducir el porcentaje de población que está por debajo de la línea de pobreza.

El mejor papel de las instituciones mexicanas está en el plano financiero, pues el país se ubica en la posición dos regional en la capacidad para generar políticas que aseguran eficiencia económica.

“Aunque desde 2013 México ya no lidera esta dimensión, en esta oportunidad recupera un lugar en el ránking y se coloca en la segunda posición, sólo aventajado por Chile. Se observan mejores resultados en los indicadores de libertad económica, PIB per cápita e inversión.

“Sin embargo, dada la desigualdad social del país, preocupan las bajas operadas en las variables de brecha de ingreso y endeudamiento. En esta dimensión, México integra el grupo de países con alto desarrollo democrático, junto con Chile, Perú y Uruguay”, refiere el estudio.

Cárdenas: México aún es democracia incompleta

Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, uno de los fundadores del PRD, pero hoy fuera de ese partido, manifestó que México es una democracia incompleta todavía y que el país “no acaba de encontrar un camino de crecimiento y atención a las enormes desigualdades sociales que se han provocado en estos 30 o más años de neoliberalismo”.

De visita en Zaragoza, España, a donde acudió en su calidad de coordinador de Asuntos Internacionales del Gobierno de la Ciudad de México a la presentación de la exposición de la artista plástica Marta Palau, Cárdenas Solórzano fue entrevistado por El Heraldo de Aragón.

En la entrevista, el tres veces candidato presidencial (1988, 1994 y 2000) reconoció que visitaba España en un momento en el que México vive momentos de tensión por el descontrol y las convulsiones que provoca el crimen organizado; aseguró que las desigualdades se han acentuado, junto con la pobreza, el desempleo y el control de muchos territorios por la violencia organizada.

De su renuncia al PRD, el ingeniero reiteró que dejar su partido no sólo fue por el caso Ayotzinapa, sino por factores de mucho tiempo atrás: “Sin duda el tema de los jóvenes desaparecidos y un mal manejo del problema por la dirección nacional del partido me llevó a que yo considerara incompatible continuar”.

Al cuestionársele que el PRD gobierna en Guerrero, donde desaparecieron los 43 estudiantes normalistas, Cárdenas Solórzano afirmó que “esto fue la gota que derramó el vaso. Más allá de esto había un desencuentro por la forma en que se manejaba y se está manejando (el asunto) en el PRD, y consideré que yo no iba a ser parte de esta responsabilidad”.

Más adelante, opinó que, como presidente, Enrique Peña Nieto “está haciendo lo mismo que los anteriores. Sigue creciendo la pobreza, no crece la economía, sigue avanzando la desigualdad y no se controla la delincuencia organizada”.

Sobre la opinión de sus críticos que le achacan ser parte del sistema por haber vivido de niño en Los Pinos cuando su padre era Presidente de México, el exdirigente del PRD afirmó que “no me considero parte del sistema, porque siempre fui crítico, aún dentro del PRI”.