El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, visitó la frontera entre California y México para supervisar los trabajos de reposición de la valla fronteriza y entrevistarse con agentes de la Patrulla Fronteriza.

La visita del mandatario a la frontera se da un día después que decenas de integrantes de la llamada "caravana” llegaran a la garita internacional en búsqueda de refugio. La procesión de migrantes se inició con unos 1.500 centroamericanos y arrancó su viaje en Tapachula (Chiapas).

En su visita, Pence dijo que los integrantes de la caravana que acaban de entregarse en la frontera en búsqueda de asilo están siendo explotados y que su llegada responde a lo inefectivo de las actuales leyes de inmigración.

"En muchos casos, en este día y en otros que lo han precedido, hombres, mujeres y niños como los que hoy se encuentran en nuestra frontera son traficados por contrabandistas, criminales y carteles de droga que se aprovechan de sus dificultades para socavar nuestras leyes y sacar provecho para ellos", señaló el vicepresidente de Estados Unidos durante su discurso ante decenas de miembros de Patrulla Fronteriza en la base militar El Centro.

Desde el domingo por la tarde, decenas de inmigrantes acampan en las afueras del cruce peatonal entre Tijuana y San Diego, a la espera de ser recibidos por autoridades estadounidenses.

Como parte de su visita, el vicepresidente se trasladó a la línea donde actualmente avanza un proyecto para reemplazar la actual cerca fronteriza entre California y México. Previo a su recorrido, el político reiteró ante un grupo de agentes fronterizos que el gobierno federal continúa sus planes de construir el prometido muro a lo largo de la demarcación como estrategia de seguridad.