Tegucigalpa. Una enorme cadena humana recorre la carretera que comunica la capital de Honduras con Santa Lucía y Valle de Ángeles, para culminar en Cantarranas.

Más de tres mil jóvenes católicos salieron este viernes a las calles de Tegucigalpa para pedir un alto a la violencia y el desarme general en Honduras, en la octava edición de la Marcha por la Paz que culminará en la comunidad de Cantarranas, al oriente de la ciudad.

Vestidos con camisetas blancas y sombreros de diversos colores, los muchachos se agruparon desde tempranas horas en la colonia 21 de Octubre, desde donde dio inicio la masiva movilización.

Con cánticos y consignas al son de guitarras, piden a las autoridades de Honduras un desarme general, el cese a la violencia y el esclarecimiento de cientos de crímenes que se mantienen en la impunidad.

La actividad fue promovida por la Arquidiócesis de Tegucigalpa, con representación de todas las parroquias del Distrito Central.

La movilización provocó congestionamiento en la zona de la 21 de Octubre, El Sitio y salida hacia el anillo periférico, aunque cabe señalar que los muchachos en ningún momento obstaculizaron el tráfico, ya que se desplazaban a un costado de la vía.

Este sábado, 230 alcaldías municipales de varias regiones de Honduras han programado marchas simultáneas a favor de la paz , para exigir al gobierno que garantice la seguridad de la población.