El Cairo. El ex presidente egipcio Hosni Mubarak sufrió una "crisis cardiaca" el martes durante un interrogatorio sobre la muerte de manifestantes y malversación de fondos públicos y está en cuidados intensivos, según informaron los medios estatales.

Mubarak, derrocado el 11 de febrero tras 30 años en el poder, fue citado el domingo por la fiscalía a declarar como parte de la investigación. Los hijos del ex mandatario, Alaa y Gamal, también han sido convocados por fiscales que investigan la malversación de fondos públicos.

En sus primeros comentarios públicos desde que renunció y que fueron divulgados el domingo por la televisora Al Arabiya, Mubarak negó los cargos y los describió como "mentiras".

La televisión estatal dijo que Mubarak, de 82 años, sufrió una "crisis cardíaca" durante el interrogatorio y estaba en cuidados intensivos, pero no dio más detalles. Informó que el ex presidente fue ingresado en un hospital de Sharm el-Sheikh, el balneario del Mar Rojo donde se autoexilió desde que dejó el poder.

Pero una alta fuente del hospital dijo a Al Arabiya que Mubarak estaba bien como para seguir respondiendo el interrogatorio. El ministro de Justicia Mohamed el-Guindy estaba interrogando al ex líder, agregó la cadena.

Salud frágil. El ex presidente egipcio ha padecido problemas de salud en los últimos años y en marzo de 2010 viajó a Alemania para una operación de vesícula. Los rumores sobre su salud rodearon a Mubarak durante sus últimos años en el poder.

Al dirigirse a los 80 millones de egipcios poco antes de dimitir a raíz de las masivas protestas, Mubarak dijo que moriría en el país.

El periódico Al Ahram había reportado más temprano el martes que Mubarak había sido citado a declarar en un tribunal de El Cairo, donde estaban siendo tomadas medidas especiales de seguridad.

El diario citó al ministro del Interior, Mansour el-Essawy, diciendo que Mubarak testificaría en una corte en las afueras de El Cairo. No dijo cuándo comparecería, ni cuáles eran las acusaciones.

La familia de Mubarak y algunos de sus aliados políticos tienen una prohibición para viajar, mientras los fiscales del Estado investigan las denuncias en su contra.

Mubarak dijo a Al Arabiya que información enviada al fiscal demostraría que él no posee activos financieros o inmobiliarios en el extranjero.

"He estado, y aún estoy, dolido por lo que mi familia y yo enfrentamos de campañas fraudulentas y acusaciones infundadas que intentan dañar mi reputación, mi integridad y mi historial militar y político", dijo Mubarak.

El ex presidente aseguró que sólo tenía activos y cuentas bancarias en un banco egipcio, como había dicho anteriormente.