Belfast. Gusty Spence, un ex líder paramilitar que resultó ser una de las figuras clave en el proceso de paz de Irlanda del Norte, murió este domingo a los 78 años.

Uno de los miembros fundadores de la Fuerza Voluntaria del Ulster (UVF) pro-británica, una organización responsable por cientos de asesinatos durante el conflicto de 30 años en el territorio, Spence tuvo un importante rol en la tregua declarada por el movimiento.

En 1966, el UVF "declaró la guerra" al Ejército Republicano Irlandés (IRA), que deseaba que Irlanda del Norte se escindiera de Gran Bretaña para unirse a la República de Irlanda.

En junio de ese año, el UVF mató a la primera víctima católica. Spence fue acusado de asesinato pero los cargos fueron desestimados.

Más tarde ese año, Spence recibió una sentencia perpetua por el asesinato de un cantinero católico de 18 años, Peter Ward.

En sus 18 años tras las rejas, Spence se alejó de la violencia y tras su liberación se involucró en política.

En 1994 leyó un comunicado anunciando que el UVF y otro grupo paramilitar, la Asociación de Defensa del Ulster, declaraban un cese al fuego en respuesta a la tregua del IRA.

Insistió en incluir una disculpa en el comunicado para resaltar que los paramalitares que apoyaban el dominio británico en Irlanda del Norte sentían "un real y abyecto remordimiento" con los familiares de las víctimas.

Aquellas palabras ayudaron a suavizar el tono del proceso de paz.