Nairobi. Excelsior. Unos 200 mineros se encuentran atrapados en una mina abandonada en la ciudad de Benoni, al este de Johannesburgo, mientras que los equipos de rescate intentan acceder al lugar. 

Los servicios de rescate han intentado afianzar el terreno que rodea la mina, mientras que se han movilizado grúas y un autobús ha sido habilitado como clínica móvil para atender a los mineros.

Los equipos de socorro han podido comunicarse con cerca de 30 de los mineros atrapados en la parte superior del pozo, quienes han informado de que en total hay unas 200 personas atrapadas.

La situación se conoció este domingo, cuando un equipo de emergencias que circulaba por los alrededores del yacimiento abandonado escuchó gritos procedentes del pozo.

Al parecer, ninguno de los treinta mineros que se encuentran más cerca de la superficie se encuentra herido de gravedad, en tanto que se desconoce la situación de los que permanecen atrapados en el túnel de ascenso, precisan fuentes médicas.

La explotación no regulada de minas aparentemente abandonadas es un fenómeno habitual en Sudáfrica y en todo el continente africano.

El valor del oro extraído de las minas ilegales en Sudáfrica supera cada año los 400 millones de euros (unos US$550 millones), que nutren una red mafiosa nacional e internacional.

Hace apenas diez días, ocho mineros perdieron la vida en una explotación de Doornkop, al suroeste de Johannesburgo, tras haber quedado atrapados dos días en el subsuelo de un yacimiento.