La Paz. Un camión que transportaba ilegalmente a personas, además de frutas y coca, cayó a un barranco en una sinuosa carretera de tierra de Bolivia dejando al menos 23 muertos y sólo una niña sobreviviente, reportaron este viernes autoridades policiales.

El hecho, que desató una ola de críticas en los medios a la imprudencia de los choferes y a la falta de control policial, ocurrió en la madrugada del jueves en la región subtropical de Yungas, a unos 100 kilómetros al norte de La Paz, precisó la División de Accidentes de la Policía de Tránsito.

El jefe de esa división, coronel Víctor Hugo Oña, dijo a reporteros que la madre y una hermana de la sobreviviente de nueve años habían muerto en el accidente, registrado en una estrecha vía utilizada con frecuencia para el transporte de coca, materia prima de la cocaína.

El transporte de personas encima de diversa carga como productos agrícolas, madera y hasta cerveza embotellada es frecuente en zonas rurales del país sudamericano, pese a que está prohibido por ley.

El del jueves fue el tercer accidente carretero grave en apenas un mes en Bolivia, donde al menos otras 50 personas perdieron la vida a fines de junio al embarrancar dos autobuses en los que viajaban en el departamento central de Cochabamba.

"El rescate es difícil, hasta ahora apenas hemos podido recuperar los restos de seis personas", dijo el teniente Carlos Mealla sobre el accidente, que fue atribuido preliminarmente a una "falla humana", eufemismo utilizado con frecuencia por la policía para señalar que el conductor se durmió en plena carretera.

El oficial agregó, en declaraciones a cadenas radiales, que no se descartaba que el número de fallecidos aumente porque no había certificación de la cantidad de personas que iban en el camión, que cayó a un barranco de casi 300 metros.

Según recuentos de diarios locales, unas 500 personas murieron en accidentes de tránsito en el último año en Bolivia.