Viena, Tokio. El director general del OIEA, Yukiya Amano, afirmó este lunes que Tokio Electric Power (Tepco), la empresa operadora de la planta nuclear de Fukushima, no tomó las medidas adecuadas para evitar el accidente en esa central atómica.

"Las medidas adoptadas por el operador no fueron suficientes para evitar este accidente", dijo en rueda de prensa en Viena el responsable del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

Ingenieros japoneses se veían forzados el lunes a arrojar agua radiactiva al mar mientras recurrían a medidas desesperadas, como usar sales de baño, para encontrar la fuente de las filtraciones en el complejo nuclear dañado por el terremoto de hace semanas.

Los ingenieros también tenían previsto construir una cortina gigante de sedimentos en el océano para impedir que la contaminación se expanda desde la planta de Fukushima Daiichi.

El operador de la planta tuvo que echar agua marina con bajo nivel de radiactividad que había sido utilizada para refrigerar las barras de combustible recalentadas tras quedarse sin sitio de almacenaje para agua más contaminada, dijo el secretario jefe de gabinete, Yukio Edano.

El operador Tokyo Electric Power (TEPCO) dijo que arrojaría más de 10.000 toneladas de agua contaminada que tenía una radiactividad unas 100 veces superior a los límites legales.

Los ingenieros aún tratan de recuperar el control de los reactores dañados en la planta, en la peor crisis nuclear desde la de Chernóbil en 1986, y el Gobierno ha instado a TEPCO a actuar con más rapidez para frenar la expansión de la radiación.

Sin embargo, podría llevar meses controlar las fugas, advirtió un funcionario, e incluso más recuperar el control de la planta, dañada por el terremoto y tsunami del 11 de marzo.

"Tenemos que frenar la expansión (del agua contaminada) al océano tan pronto como sea posible. Con esa fuerte determinación, estamos pidiendo a Tokyo Electric Power que actúe con rapidez", dijo Edano.

"Si la situación actual continúa mucho tiempo, la acumulación de sustancias radiactivas tendrá un gran impacto sobre el océano", aseveró.

Al menos cuatro de los seis reactores de la planta serán desechados una vez que queden bajo control, pero eso podría llevar décadas.