Kabul. El presidente afgano, Hamid Karzai, exigió este sábado que las fuerzas de la OTAN expliquen por qué se realizó en Afganistán una operación conjunta contra el narcotráfico con el apoyo de tropas rusas, lo que calificó como una violación de soberanía.

Moscú anunció el viernes que agentes rusos y estadounidenses, apoyados por helicópteros y la policía afgana, destruyeron esta semana cuatro laboratorios de drogas y casi una tonelada de heroína, en un ataque visto como una medida para mejorar los tensos lazos entre Washington y Moscú.

"Ninguna institución tiene permitido llevar a cabo tal operación en territorio afgano sin el previo consentimiento del Gobierno", dijo en un comunicado el despacho de Karzai.

"Estas operaciones no coordinadas claramente violan la soberanía. Afganistán responderá seriamente a cualquier repetición de tales acciones", sostuvo.

La incursión contra el narcotráfico, que también fue anunciada por la Agencia Antinarcóticos Estadounidense (DEA por su sigla en inglés), se produjo mientras Estados Unidos y la OTAN instan a Rusia a tomar un rol de mayor apoyo en la guerra contra los insurgentes talibanes en Afganistán.

La policía antinarcóticos del Ministerio del Interior afgano lideró la operación con la DEA, OTAN y personal ruso jugando un papel de apoyo, dijo la embajada de Estados Unidos en un comunicado, en referencia a las solicitudes de información del gobierno afgano.

No estaba claro cómo funcionarios afganos habrían tomado parte en una operación antinarcóticos internacional en Afganistán sin conocimiento o consentimiento del gobierno central.

La participación rusa en Afganistán es aún un asunto sensible desde el final de la ocupación soviética del país. Tropas soviéticas lucharon contra insurgentes mujaidines durante 10 años antes de retirarse del país en 1989.

Afganistán produce alrededor del 90% del opio mundial, el material base para fabricar heroína, y el tráfico desde allí está impulsando un gran problema de drogas en la cercana Rusia.